#NoSeOlvida es la consigna que año con año se repite en las marchas que se organizan por la matanza de estudiantes el 2 de octubre de 1968.

En esta fecha se recuerda el ataque al movimiento que se originó “por una bronca”, como lo señala Carlos Monsiváis en su libro “El 68: la tradición de la resistencia”.

Y las consecuencias de esa bronca fueron numerosas: Javier Barros Sierra, entonces rector de la UNAM, apoyó al naciente movimiento, se creó el Consejo Nacional de Huelga (CNH) que presentó un Pliego Petitorio, los estudiantes llegaron dos veces al Zócalo de la ciudad y en la última, se iluminó la Catedral.

Después de meses de movilizaciones, el 2 de octubre se realizó un mitin en la Plaza de las Tres Culturas en la Unidad Habitacional de Tlatelolco.

Comenzó con palabras de los oradores. Minutos más tarde, el Ejército rodeó la plaza y los miembros del Consejo Nacional de Huelga observaron que había jóvenes que vestían con un guante blanco.

En ese momento, los oradores cancelaron la manifestación prevista y terminaron con el mitin. Posteriormente, los hombres con guante blanco (identificados como miembros del Batallón Olimpia) tomaron el tercer piso del Edificio Chihuahua donde se encontraban líderes estudiantiles.

Foto: Agencia Enfoque

Dos helicópteros militares lanzaron luces de bengala, después se conoció que esto fue el inicio del operativo paramilitar “Operación Galeana”, y comenzaron los disparos a la multitud.

Tras la balacera, que duró alrededor de 40 minutos, vinieron las detenciones y el ataque a los estudiantes que se resguardaron en los departamentos.

La lápida conmemorativa de Plaza de las Tres Culturas en la Ciudad de México solo enlista 20 estudiantes muertos, aunque aclara que pueden ser “muchos más cuyos nombres y edades aún no conocemos”.

Un mes después, el 2 de noviembre de 1968, padres de estudiantes desaparecidos regresaron a la plaza con flores y veladoras.

Faltan 43

51 años después, las condiciones políticas y sociales de México han cambiado; aunque siguen habiendo ataques y condenas a movimientos estudiantiles.

El más reciente ocurrió en 2014, con el secuestro y desaparición de 43 jóvenes estudiantes de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa en Guerrero.

Foto: Agencia Enfoque

A cinco años, aun no se sabe del paradero de los jóvenes.

El gobierno de Enrique Peña Nieto, emanado del mismo partido que de Gustavo Díaz Ordaz, concluyó que los jóvenes fueron detenidos, asesinados, quemados y arrojados al río San Juan señalando como responsables a los miembros del grupo Guerreros Unidos, dedicado al narcotráfico, porque habrían tomado un camión que contenía drogas o dinero, de acuerdo con el expediente hecho por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Esta conclusión fue llamada por el gobierno federal como “la verdad histórica”; sin embargo, esta versión ha sido desmentida por el Grupo Interdisciplinario y el actual gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

Las movilizaciones que se viven en el país están relacionadas con el reconocimiento de derechos humanos y la exigencia para poner un alto a la violencia en contra de las mujeres.

Cinturón de paz

En dichas marchas, como ha sucedido históricamente, se registran agresiones y vandalismo a comercios, por parte de grupos identificados como anarquistas, cuyo objetivo es desestabilizar movimientos pacíficos.

La última agresión se registró el 26 de septiembre, durante la marcha por los cinco años de Ayotzinapa. Sujetos encapuchados rompieron los cristales y prendieron fuego en una librería de la Avenida Juárez.

La respuesta del presidente López Obrador ante los hechos, fue que no se trata de grupos anarquistas, sino de una corriente del “conservadurismo”, su oposición.

Marcha por la despenalización del aborto en Puebla. Foto: Agencia Enfoque

Por lo anterior, la marcha del 2 de octubre cobra suma importancia y el gobierno de la Ciudad de México decidió establecer protocolos incrementando la presencia policial.

Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno, mencionó que se desplegará un “cinturón de paz” integrado por funcionarios públicos y policías quienes estarán alrededor de los manifestantes y habrá vallas para proteger los negocios.

En todo momento, ha asegurado que no habrá represión contra los manifestantes.

“Hago un llamado a los asistentes a la movilización para que se manifiesten pacíficamente, que no permitan que haya infiltraciones, por nuestra parte, haremos un despliegue de lo que llamamos un cinturón de paz alrededor de los manifestantes, integrado por civiles y compañeros del gobierno, ya lo estamos preparando”, declaró Sheinbaum.

Las organizaciones sociales e integrantes del Comité 68 se reunirán a las 16:00 horas en la Plaza de las Tres Culturas y partirán con rumbo al Zócalo, en un recorrido aproximado de 2.8 kilómetros.

En Puebla

En Puebla, habrá manifestaciones también. Se contempla que para las 13 horas, salga un contingente desde la Facultad de Computación de CU de la BUAP. Los organizadores convocan en memoria de las personas LGBT+ que salieron a las calles el 2 de octubre de 1978, diez años después de los hechos del 68, cuando además de la marcha de cada año, un pequeño contingente de hombres y mujeres homosexuales formaron parte de las manifestaciones.

 

 


POB/LFJ