Con información de Maribel Espinoza

En la Cámara de Diputados se aprobaron –en lo general y en lo particular– las reformas a los artículos 210 y 212 de la Ley General de Salud para que el etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas, desplieguen información exacta de sus ingredientes.

La ley obligará a que los alimentos desplieguen en octágonos negros con borde blanco, si contienen alto nivel de grasas saturadas, azúcares, sodio o calorías.

Simulación de la etiqueta de advertencia.

Además, las empresas deberán desplegar en la parte frontal de sus productos, toda la información nutricional y los octágonos anteriormente mencionados, mismos que permitirán a los consumidores decidir al momento de hacer la compra.

Dicha reglamentación aplicará para alimentos como papas, cacahuates, pan dulce, cereales, galletas, yogures, o bebidas como jugos y refrescos, aunque excluyen bebidas alcohólicas y buscan generar una alimentación más sana.

Javier Hidalgo, legislador que realizó la iniciativa, mencionó que buscarán también realizar reformas al artículo 161 para evitar el uso de animales ficticios, animados, celebridades y promociones con regalos o juguetes, para que, los niños no se vean guiados a pedir ciertos productos.

Tras ser aprobado el documento por los Diputados, ahora el documento será presentado en el Senado para su aprobación.

Advertencias mejoran indicadores de salud

Guadalupe Flores Rojas, nutrióloga de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), señaló que este modelo se realiza en países como Chile y Perú, donde se comprobó el cambio en la selección de alimentos, los consumidores prefieren productos naturales y por ende mejoraron los indicadores de salud.

“Va a tener un impacto de forma paulatina o de forma indirecta; con ese simple cambio, va a empezar a reducir el consumo de estos nutrimentos que están relacionados con un exceso de peso, con el aumento sobrepeso y obesidad y con enfermedades como hipertensión y dislipidemias”.

En México existen siete de cada diez adultos con sobrepeso, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición.

 

 


POB/LFJ