Las imágenes que circulan en redes sociales, donde se habla de una supuesta explosión en el volcán Iztaccíhuatl, conocido como “la mujer dormida”, han sido objeto de una serie de suposiciones sobre si el volcán ha entrado en actividad eruptiva.

¿Qué dicen los investigadores?

El Departamento de Sismología y Vulcanismo del Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas (IIGEA) informó que la explosión vista en el volcán Iztaccíhuatl pudo haber sido ocasionada por acumulación de gases.

En entrevista con Poblanerías, el investigador Carlos Del Ángel, director de IIGEA, mencionó que en la explosión, vista este martes a las 5:11 horas, no se observa expulsión de lava o material incandescente, ni magma en la superficie.

“Lo que se ve en el video es una aparente explosión en el lado sur del volcán. No está confirmado que sea una explosión volcánica y es posible que esté causada por acumulación de gases”. 

El director de IIGEA explicó que una acumulación de gases gases metano y azufre pudo haber provocado una combustión espontánea, no obstante, se analizarán imágenes satelitales y se realizará una investigación para ver el origen de la actividad.

“Las acumulaciones de gases no tienen ninguna expulsión de fragmentos incandescentes ni de rocas; es probable que solo sea una explosión local”.

Sobre los señalamientos de que se trató del impacto de un meteorito, el investigador indicó que es poco probable debido a la inclinación que tiene la explosión registrada.

Carlos Del Ángel indicó que el Iztaccíhuatl tiene siete cráteres, de los cuales, tres pudieran presentar actividad, pues eran los que permanecían activos hasta 1868, último año que registró movimiento. Pero, con el sismo de 2017, la actividad de “la mujer dormida” pudo modificarse, destapando conductos de gas hacia esos cráteres.

“Lo que podríamos suponer es que se abrió un conducto de gas que está muy cerca de la zona y este conectó a la chimenea que tiene el volcán Iztaccíhuatl, que debería estar obstruida, sin embargo, con el mismo movimiento sísmico de 2017, existe la probabilidad de que se haya ocasionado una fisura en el volcán”.

¿Efecto óptico?

Por su parte, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) difundió, en una nota informativa, que lo ocurrido en el Iztaccíhuatl se trató de un efecto óptico en la cámara de Paso de Cortés y no de actividad eruptiva en el volcán.

Mencionó que, lo observado sobre el volcán “coincide en tiempo con un destello” producido por una de las luces de la estación repetidora en el cerro de Altzomoni.

Aseguró que para que una actividad eruptiva se lleve a cabo, se hubieran observado, desde semanas o meses previos, señales sísmicas en las estaciones de la red de monitoreo del volcán Popocatépetl y en la hora del evento, no se registró ninguna señal.

“Con base en lo anterior y con la información disponible hasta este momento, se puede afirmar que no se trata de actividad eruptiva”.

 

 


POB/LFJ