El 10 de abril de 2019, la Secretaría de Gobernación declaró la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en 50 municipios del estado de Puebla incluida la capital.

Bajo este mecanismo de protección, existe cero tolerancia ante la comisión de conductas violentas en contra de las mujeres en las diferentes expresiones como feminicidio, desaparición de mujeres y niñas, trata y violencia sexual.

Sin embargo, a siete meses de su emisión, la violencia contra las mujeres persiste, llegando a su forma más extrema: la muerte.

¿Dónde ocurren más feminicidios?

De enero a octubre de este año, en el estado de Puebla se tiene registro de 68 feminicidios, de acuerdo al conteo del Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos AC (Odesyr).

Los asesinatos de mujeres, según la estadística, se han cometido en 37 municipios de Puebla. La mayoría de las muertes sucedieron en la capital con 20, cifra que representa el 29.41 del total de casos. Atlixco (3) Tepeaca (3) San Andrés Cholula (2), Jalpan (2) Zoquitlán (2) y Cañada Morelos (2) continúan en la lista.

En los cinco años de seguimiento que Odesyr ha realizado sobre feminicidio, en este 2019 –por primera vez– los municipios de Domigno Arenas, Huitzilan de Serdán, Tepexco, Tianguismanalco, Tlaola y Xiutetelco tuvieron al menos un caso.

El Código Penal del Estado de Puebla señala, en el artículo 338, que se sancionará como feminicidio “el homicidio de una mujer cometido por odio en razón de género” y contempla diez causales del delito. Las de mayor frecuencia, de acuerdo a Odesyr son:

IX.- Que el cuerpo de la víctima sea expuesto o exhibido en un lugar público.

III.- Cuando existan datos que establezcan en la víctima, lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes, previas o posteriores a la privación de la vida, violencia sexual, actos de necrofilia, tormentos o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

IV.- Que existan antecedentes o datos de violencia en el ámbito familiar, laboral, escolar o cualquier otro del sujeto activo en contra de la víctima.

VI. Haya existido entre el activo y la víctima una relación sentimental, afectiva o de confianza.

IV. Que la víctima haya sido incomunicada, cualquiera que sea el tiempo previo a la privación de la vida.

Un feminicidio puede ser enmarcado por varias de las causales del delito, aunque solo es necesaria la presencia de una para que el asesinato de una mujer se considere como feminicidio.

Foto: Agencia Enfoque

De los 68 casos de feminicidio registrados en Puebla, en 47 el cuerpo fue localizado en un espacio público como: calles, lotes baldíos, barrancas, rellenos sanitarios, panteones, ríos y hasta cuevas. El resto murió en su domicilio o en el hospital; la mayoría de las víctimas tenían entre 15 y 39 años.

En otro conteo, realizado por el Observatorio de Violencia Social y de Género de la Universidad Iberoamericana de Puebla, señala que la mayoría de los cuerpos hallados tenían heridas en zonas vitales como cuello, cabeza, corazón o abdomen; además, cuatro presentaron dos o más tratos degradantes.

En 24 de los casos, la pareja de la víctima fue identificado como el asesino. En otros, los responsables han sido la ex pareja o en proceso de divorcio, un conocido, un familiar, un amigo y hasta un vecino.

En la mayoría (37) se desconoce la identidad del victimario.

En Puebla 6 de cada 10 mujeres mayores de 15 años de edad han sufrido violencia de cualquier tipo, según cifras de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh 2016) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Además, 43.9 por ciento han sufrido violencia con su pareja actual o con la más reciente y 34.3 por ciento han sufrido violencia sexual en espacios públicos o comunitarios.

Alerta disfuncional

En octubre de 2019, seis meses después de la emisión de la Alerta de Género para Puebla, solo dos dependencias estatales reportaron gastos para atender esta medida de emergencia, de acuerdo con una investigación periodística realizada por Serendipia.

La mayoría, según la investigación, señala no tener un presupuesto específico para atender el mecanismo y que no hay recursos destinados a este fin. El gobierno estatal, a través de la Secretaría General de Gobierno y el Poder Judicial comprobó gastos por 5.4 millones de pesos en programas, cursos, impresiones, obras, un coffee break y la compra de seis teléfonos móviles.

Foto: Agencia Enfoque

“La Alerta de género no es la solución. Es un mecanismo importante pero no es la solución”, opina la abogada Catalina Aguilar Oropeza, experta en temas de género y feminista.

Tras su participación en varios conversatorios nacionales, dijo a Poblanerías que hay consenso para afirmar que la Alerta no está dando resultados en los estados donde se ha emitido.

“La identificación principal es que, precisamente, no está dando resultados en ningún estado y como no está dando resultados, es ver más bien, cual es error del mecanismo”.

En entrevista, Catalina Aguilar mencionó que existen dos propuestas de modificaciones para el mecanismo, una de ellas de la senadora Martha Lucía Micher, presidente de la Comisión de Igualdad de Género.

La senadora opinó que la Alerta “no ha sido el mecanismo exitoso” para garantizar la integridad, vida y libertad de las mujeres, por lo que es necesario revisarla y modificarla. Consideró que entre los problemas de este mecanismo, está la lentitud para su declaración, la falta de especialización de quienes realizan las investigaciones y el traslado de la carga de la prueba a las solicitantes.

Para Catalina Aguilar, el problema del mecanismo es que no se concentra a acciones reactivas; sin embargo, opina que gracias al mecanismo, se han podido acelerar algunas propuestas de ley en favor de las mujeres.

“Desde mi perspectiva, el error del mecanismo es que no se concentra exclusivamente a acciones reactivas, sino que se van presentado recomendaciones preventivas, que yo creo que están bien y son necesarias pero para el problema concreto para el cual se diseñó la alerta, se diluye”. 

Día Naranja

Este 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de manera extra oficial, los orígenes de este día se remontan a 1981, cuando militantes y activistas en favor del derecho de la mujer lanzaban sus protestas ante la violencia de género.

El origen: la necesidad de honrar la memoria de las hermanas Mirabal, tres activistas políticas de la República Dominicana que fueron brutalmente asesinadas en 1960 por orden del gobernante dominicano, Rafael Trujillo.

Para la ONU, la violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras actual sobre las que apenas se informa debido a la impunidad de la cual disfrutan los perpetradores, y el silencio, la estigmatización y la vergüenza que sufren las víctimas.

En forma general, la violencia se manifiesta de forma física, sexual y psicológica e incluye:

  • Violencia por un compañero sentimental (violencia física, maltrato psicológico, violación conyugal, feminicidio);
  • Violencia sexual y acoso (violación, actos sexuales forzados, insinuaciones sexuales no deseadas, abuso sexual infantil, matrimonio forzado, acecho, acoso callejero, acoso cibernético);
  • Trata de seres humanos (esclavitud, explotación sexual);
  • Mutilación genital;
  • Matrimonio infantil.

 

 


POB/LFJ