La novena y última novela de Enrique Serna, El vendedor de silencio, remite, a lo largo de 488 páginas, a reconocer al pequeño Denegri que cada lector lleva dentro: a través de “un panorama de cómo es la vida y cómo podemos ser nosotros si en determinadas circunstancias nos dejamos llevar por la marea de la conveniencia o de la corrupción”. Afirma el escritor mexicano, Premio Mazatlán de Literatura, en 2000, y Premio de Narrativa Colima, en 2004.

El edificio Arronte de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP acogió al prestigiado escritor en la presentación de su última novela, El vendedor de silencio, publicada por Alfaguara, donde se dieron cita un público mayoritariamente estudiantil, pero también académicos y periodistas.

El evento fue presidido por el director de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), Ángel Xolocotzi Yáñez, quien realizó una reflexión sobre la obra de Serna, a partir de los postulados de Platón sobre el lenguaje y relacionó a Denegri con lo más negro del periodismo en este país.

Afirmó que la novela “deja ver la totalidad más allá de la particularidad del personaje”, a partir de la descripción de diversas etapas de la vida en el México que va de la postrevolución a la época contemporánea, gracias a la correspondencia que se plantea entre la macro historia de las épocas mexicanas y la micro historia de las vivencias de periodistas.

El vendedor de silencio es una novela histórica que no trabaja con la verdad, sino con la verosimilitud, en un intento del autor por resucitar al famoso reportero estrella del diario Excélsior, Carlos Denegri (1910-1970), considerado el líder de opinión más influyente de México a mediados del siglo XX, y el mejor y más vil de los reporteros que estuvo presente en la vida pública, desde el sexenio de Ávila Camacho hasta el de Díaz Ordaz.

Diana Hernández Juárez, profesora investigadora de la FFyL, compartió con los asistentes la cita que da nombre a la obra: “Un periodista gana más dinero por lo que se calla, en este negocio no solo vendemos información de espacios publicitarios, por encima de todo, vendemos silencio”. La lectura de esta obra es obligada para todos los periodistas y estudiosos de las ciencias sociales y las humanidades, debido a que representa un baño de realidad, consideró.

La novela, resultado de cinco años de investigación y tres de redacción, describe el proceso vivencial del personaje: “su paso del idealismo, en sus inicios de periodista entusiasta, al pragmatismo, y de aquí al cinismo, para finalmente convertirse en el canalla que es en el tiempo presente de la novela, de 1967 a 1970, que es cuando muere”, refirió el autor.

El también cuentista y ensayista describió sus obras como sátiras sentimentales, y compartió que la idea de escribir sobre Denegri surgió hace 25 años, al darse cuenta de la leyenda existente en torno a este personaje, “estaba pidiendo a gritos una novela”.

A lo largo de su carrera, Serna ha publicado otras novelas históricas como El seductor de la patria (Premio Mazatlán de Literatura en 2000) -obra que relaciona con El vendedor de silencio debido a las temáticas que aborda- y Ángeles del abismo (Premio de Narrativa Colima en 2004). Otros de sus títulos son Señorita México, Uno soñaba que era rey, El miedo a los animales, Fruta verde, La sangre erguida (Premio Antonin Artaud) y La doble vida de Jesús.

 

 


POB/LFJ