La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla se ha caracterizado por una constante innovación, y en esta ocasión, el Doctor Alejandro Carabarin Lima, miembro del del Instituto de Ciencias de la BUAP busca encontrar una vacuna para curar la enfermedad de Chagas.

¿Qué es la enfermedad de Chagas?

También conocido como el ‘Mal de Chagas’, recibió tal nombramiento tras ser descubierta en 1909 por el médico brasileño Carlos Chagas. Se trata de una enfermedad transmitida por insectos que pican a los humanos, quienes, pueden experimentar dos tipos etapas de la enfermedad: aguda y crónica.

Dentro de los síntomas que presenta la enfermedad destacan la fiebre, hinchazón de los ojos, enrojecimiento de la zona de la picadura y malestar general. Aunque la bacteria queda en el organismo y posteriormente puedan presentarse otros síntomas como estreñimiento, problemas digestivos, insuficiencia cardiaca, dificultades para tragar o dolor abdominal.

El parásito que transmite la enfermedad es el Tripanosoma cruziel cual se incuba en el cuerpo humano y puede estar en reposo 10 o 30 años, generando un posible crecimiento de vísceras y en esta etapa de la enfermedad, los medicamentos para esta etapa de la enfermedad son de poca utilidad para combatir la enfermedad.

Es por ello, que el Doctor Carabarin, en conjunto con la Doctora Minerva Arce Fonseca, del Instituto Nacional de Cardiología, y José Luis Rosales Encina, del Cinvestav, así como tesistas de la Licenciatura en Biotecnología se encuentran desarrollando una vacuna que logre combatir esta enfermedad en una etapa terminal.

Actualmente, han realizado estudios en ratones con resultados positivos, aunque antes de probarlo en humanos, deberán realizar investigaciones en perros o gatos, quienes también son portadores de esta enfermedad. El Doctor Alejandro aseguró que los resultados obtenidos al momento, son alentadores:

Verificamos que el parásito no llega al músculo cardiaco. El músculo cardiaco de los ratones vacunados, y luego infectados, es similar al de uno sano. En cambio, el modelo animal no tratado tiene destrucción total de las fibras del miocardio. Estos son resultados alentadores que nos indican que la vacuna puede ser funcional”.

El grupo de investigadores se encuentra publicando sus avances en el Journal of Inmunology Research y en Parasitology Research, revistas de prestigio en este ramo científico.

 

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POB/RPC