Santa Claus tiene su origen en las culturas anglosajonas, que desde hace muchos años, han adorado la figura de San Nicolás de Bari, quien entregó todos sus bienes a los pobres.

Antiguamente, en México, la celebración navideña se practicaba de una manera austera y solo como un rito religioso y familiar; sin embargo, a partir de la Segunda Guerra Mundial, las costumbres cristianas dieron un giro y se comenzaron a copiar elementos anglosajones.

Los dos elementos que actualmente forman parte de las costumbres mexicanas y que fueron heredadas de la cultura anglosajona son: Santa Claus y el árbol de Navidad.

¿Cómo surge Santa Claus?

San Nicolás de Bari fue obispo de Myra y se distinguió por su generosidad hacia los niños.

La devoción de los inmigrantes holandeses por San Nicolás era tan profunda y al mismo tiempo pintoresca, que en 1809 Washington Irving, escritor norteamericano, escribió sobre ella en el libro La historia de Nueva York según Knickerbocker”.

Tras llegar a Nueva York a bordo de un barco holandés, se dedicaba a arrojar regalos por las chimeneas, que sobrevolaba gracias a un caballo volador, que arrastraba un trineo prodigioso. En el libro de Irving, San Nicolás era despojado de sus atributos obispales y convertido en un hombre mayor, grueso, generoso y sonriente, vestido con sombrero de alas, calzón y pipa holandesa.

El hecho de que Washington Irving denominara a este personaje “guardián de Nueva York”, hizo que su popularidad se desbordara y contagiara a los norteamericanos de origen inglés, que comenzaron también a celebrar su fiesta cada 6 de diciembre y convirtieron el “Sinterklaas” o “Sinter Klaas” holandés en el “Santa Claus” norteamericano.

En Estados Unidos, la temporada navideña tradicionalmente empieza después del Día de Acción de Gracias, que cae el tercer jueves de noviembre; el siguiente sábado se lleva a cabo un desfile espectacular en la ciudad de Nueva York, con la llegada de Santa Claus, lo que marca el inicio de la temporada de las compras navideñas.

El árbol de Navidad

La figura del árbol de Navidad fue importada de Alemania gracias al reformista Martin Lutero.

Cuenta la leyenda que:

En una víspera de Navidad, Lutero llevó un abeto a Casa y lo adornó con luces para recordarles a sus hijos las maravillas de la Creación divina.

La costumbre se expandió a Gran Bretaña y a Estados Unidos en el siglo XIX.

Aunque actualmente el árbol de navidad para algunas familias se coloca en la sala familiar, se decora con luces y se ponen los regalos, el significado religioso original de la celebración y del árbol se mantiene como su principal elemento.

 

 

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POB/JMVA