Luego de 13 horas de debate en la cámara alta de Estados Unidos durante el 21 de enero de 2020, se estableció el desarrollo que llevará el juicio político sobre Donald Trump por abuso de poder y obstrucción al Congreso.

Los legisladores discutieron las reglas que tendrá el juicio político “impeachment” sobre Donald Trump. La propuesta inicial de Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana en el Senado, fue que el proceso de presentación de argumentos de la Fiscalía y la defensa fuera de 24 horas, dividido en 2 jornadas de 12 horas. El cambio final dictó que serán 3 jornadas de 8 horas.

Posterior a eso, el Senado tendrá sesiones durante 16 horas, donde los senadores no podrán hacer preguntas directas ni a la defensa del presidente Trump, ni a la Fiscalía encargada de presentar el caso, todo tendrá que ser presentado en escrito para que el Juez John Roberts dé lectura a los cuestionamientos.

Una vez completo ese proceso, se someterá a votación si se puede llamar a testigos o si se podrá contar con evidencia diferente a la presentada en octubre de 2019 en la Cámara baja.

Para conseguir dicho procedimiento, se requiere una mayoría simple en el Senado, es decir que 51 senadores voten a favor de poder citar testigos.

Actualmente, el Senado está conformado por 53 representantes del Partido Republicano, 45 del Partido Demócrata y dos independientes.

Si la votación procede, tanto la parte defensora como la Fiscalía podrán llamar a sus testigos extra. Por ejemplo, Hunter Biden, hijo de Joe Biden, quien se supone fue el blanco de espionaje por parte de Ucrania, a pedido de Donald Trump. También se podrá llamar a Mike Pence o Mick Mulvaney, quienes –se dice– estaban con el presidente Trump cuando habló por teléfono con el presidente de Ucrania.

Si no se obtienen los votos necesarios para llamar a los testigos, entonces el Senado decidirá si se revoca el mandato o no.

 

 


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