El único texto bíblico en el que se menciona a los Tres Reyes Magos es en el Evangelio de San Mateo.

En él se relata que estos siguieron una estrella para buscar al Rey de los Judíos, nacido en Belén y a quien llevaron ofrendas de oro, incienso y mirra.

Sin embargo, es poca la información que se apunta en el Evangelio; ya que no se hace referencia al número de magos ni a su calidad de reyes; pero sí menciona:

"Su visita es causa de turbación general y despierta la desconfianza de Herodes (2:3), pues veía al nuevo Mesías como un rival (…) Herodes les ruega que averigüen el sitio preciso del nacimiento del Mesías (2:8) con el fin de poder acabar con su potencial competidor. Los sabios, que no sospechan eso, encuentran al Niño, lo adoran y obsequian oro, incienso y mirra (2:11). Un ángel previene a los magos de las intenciones que Herodes guarda (2:12), así que no regresan donde él."

Los nombres de estas tres figuras no son especificados en la Biblia, pero fueron asignados por tradiciones antiguas que designaron que provenían de Persia; aunque posteriormente se dijo que eran originarios de África, Europa y Asia.

¿Hubo más Reyes?

En el Evangelio se hace referencia a que dejaron tres regalos –oro, incienso y mirra– eso no significó que solo existieran tres reyes; sin embargo, el paso de la Historia lo ha dado por sentado, por lo que existen diversas teorías:

  • Tres Reyes Magos: versión difundida por la Iglesia Católica, en la que Melchor, Gaspar y Baltasar regalan oro, incienso y mirra al niño Jesús.
  • Cuatro Reyes Magos: leyenda popular que menciona la existencia de un cuarto Rey Mago llamado Artabán, que tenía el pelo color azabache y destacaba por su infinita generosidad. No hay ningún fundamento bíblico que sustente esta leyenda.
  • Doce Reyes Magos: propuesta de los armenios.

Astrología y Epifanía

Los Reyes Magos iniciaron la búsqueda del niño Jesús a través de la Constelación del Cordero (Aries) siguiendo la trayectoria de Júpiter con la estrella de Belén y tomando en cuenta que la travesía desde Persia duró seis meses, se piensa que los magos de oriente adoraron al niño cuando este ya tenía ocho meses, es decir por el mes de agosto.

Con el paso del tiempo, se comenzó a celebrar a los Reyes Magos el 6 de enero, conjugándose con la fiesta de la Epifanía –celebración del día en que Jesús dejó el mundo judío– aunque, con el tiempo, la apalabra Epifanía se convirtió en un sinónimo de adoración a los magos.

 

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POB/JMVA