México es uno de los países con mayor exposición a enfrentar fenómenos naturales. Según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), el cambio climático provocado por la explotación de recursos naturales y la actividad humana en general ha traído consecuencias evidentes en la temporalidad y eventualidad de los fenómenos naturales.

AMIS también señala que 31 por ciento de la población está expuesta a huracanes, tormentas, terremotos y erupciones volcánicas, entre otros desastres. Sin embargo, a pesar de este panorama, gran parte de los bienes patrimoniales carecen de protección financiera.

Precisamente, uno de los bienes que mayor exposición y riesgo tiene a estos fenómenos es el automóvil. Aunque es obligatorio contar con una póliza de seguro vigente, muchas veces no se adquiere con una protección ante cualquier desastre natural.

Si deseas contratar un seguro con este tipo de cobertura, busca un producto que se adapte a tus necesidades personales, define el monto que vas a invertir en su adquisición y ubica cuáles son tus principales riesgos.

Al momento de la contratación, verifica que sea de cobertura amplia, este formato te ampara ante daños que de manera súbita o imprevista sucedan como son los fenómenos naturales. Antes de firmar, pregunta y resuelve tus dudas con los asesores.

No olvides que la zona del país en el que vivas influye en el precio de la póliza de seguro. Hay entidades más propensas a inundaciones o hay otras con mayor exposición a sismos. Compara y busca opciones con diferentes compañías.

Recuerda que cada aseguradora aplica determinadas condiciones, es importante conocer el número de eventos y restricciones que establece cada institución.

En caso de que el vehículo haya resultado afectado por algún fenómeno natural, así como en todos los siniestros, según AMIS, estos son los pasos que debes seguir:

1.

Presenta un reporte de siniestro. Es elemental el reporte del conductor o actor del hecho ante la cabina de siniestros de la aseguradora, ya que es el punto de partida para la atención oportuna, no es un requisito y normalmente no es solicitado una declaración fuera de los formatos requeridos por la aseguradora.

La labor del ajustador es recabar toda la información mediante un formato asignado por la aseguradora que permita explicar brevemente los hechos.

2. Facilita la documentación solicitada por la aseguradora, como factura, tarjeta de circulación, comprobante de pago de tenencia, identificación oficial, entre otros. Para eso, se recomienda resguardar todos los documentos importantes en un sitio específico y seguro, que ante cualquier desastre natural se pueda acceder a ellos sin contratiempos.

3. Sigue el análisis y dictamen que realiza la aseguradora con la información que proporcionaste y a partir de la cual se te realizará una propuesta de indemnización. Cuando las unidades cuentan con daños materiales en consecuencia de un siniestro amparado por la póliza de seguros, es derecho del cliente exigir la reparación de los mismos o la indemnización como pago de daños, siempre y cuando no superen el porcentaje indicado por la aseguradora para ser una pérdida total o se encuentre financiado.

Uno de los puntos que han generado mayor atención por parte de las aseguradoras es el tema de servicio, se busca que los trámites de reembolso e indemnizaciones puedan ser de 48 horas hasta un máximo de 10 días hábiles.

 

 

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POB/LFJ