Este domingo, Puebla femenil llegó al partido contra Atlético San Luis, con la idea de romper la racha de dos juegos como local sin haber anotado gol. Enfrente, tenía a un equipo que había recibido nueve goles en contra.

Para antes del minuto 15, Puebla ya había exigido hasta en cinco ocasiones a la portera Cintia Monreal (1), del Atlético San Luis. Fue al minuto 16 que, tras un centro de María Ramírez (6), Lupita Worbis (8) rompió la racha de 180 minutos sin que se pudiera gritar ¡gol de Puebla! en el Estadio Cuauhtémoc.

La celebración fue efusiva entre compañeras, incluso, la capitana poblana se acercó con las suplentes a darse el abrazo grupal.


Al minuto 20, el técnico Jorge Isaác Gómez, bajó los decibeles a su equipo haciendo más compacto el juego. Ya, sin la subida de las laterales poblanas al ataque, el medio campo de Puebla trató de manejar los tiempos del balón, para que las colchoneras no produjeran peligro.

El plan pareció funcionar, ya que el primer disparo de la visita se produjo hasta el minuto 33, luego de que las rojiblancas lograron profundizar en banda y tras un centro, Daniela Carrandi (20) probó de media distancia, pero el balón salió con mucha potencia sobre la portería.

El segundo tiempo empezó con el Atlético San Luis buscando pases profundos que pusieran a su esquema ofensivo a competir a velocidad. Al minuto 49 lograron encontrar el espacio, pero la defensa poblana logró frenar a las rojiblancas.

Puebla –ante esta situación– reajustó tirando la línea de fuera de juego en defensa, todo el tiempo bajo la supervisión de Ximena Cabanillas (3).

Sin peligro en la zona baja del campo, Puebla volvió a su control del medio campo, con pases sutiles que hicieron que la afición cantará “Oles”.

Después del minuto 50, la filosofía de Jorge Isaác: “orden en el fondo y que el medio campo construya” se plasmó en el juego de su equipo.

Al minuto 75, el entrenador mandó la orden para buscar el balón. Sin embargo, en esos minutos, a pesar de la inercia albiazul, el Atlético estuvo más cerca de marcar el gol del empate.

Minutos después, la energía del equipo poblano se vino abajo. Puebla abandonó los conceptos del medio campo y el fuera de juego, retrocedió líneas y esperó a que el partido se terminara con ellas encerradas en su área, aunque esto invitara al rival a estar más cerca del arco.

El Atlético no rechazó la invitación y tras una mala salida de Puebla, Estefanía Izaguirre (13) definió de buena manera la última del partido para un empate de 1-1.

 

 

--
POB/LFJ