La Secretaría de Comunicaciones y Transportes informó este viernes 27 de marzo que una falla técnica en el helicóptero Agusta, provocó la caída que terminó con la vida de Martha Érika Alonso y Rafael Moreno Valle, ex gobernadores de Puebla.

Durante la mañanera, Javier Jiménez Espriú, titular de SCT dijo que antes del accidente no hubo desprendimiento alguno en el helicóptero, es decir, durante el vuelo, no existió desprendimiento ni se tuvo fallas de alguna pieza.

Indicó que sobre los motores y sistema de rotores, no hay evidencia de su mal funcionamiento. Sin embargo, existen hallazgos en el sistema de aumento de la estabilidad que pudieran haber ocasionado una falla.

Fallas reportadas

Según la SCT, once días antes del accidente, el 13 de diciembre de 2018, se encontraron fallas en el actuador lineal de alabeo del sistema de aumento de la estabilidad número 2, pese a eso, –asegura– el helicóptero siguió en uso, realizando 31 vuelos hasta antes de su caída.

El actuador lineal de alabeo del sistema de aumento de la estabilidad que es lo que da movimiento a las aspas del rotor principal, que permite dar giros y dirección al helicóptero.

“La empresa al que alquilaba el taxi aéreo y la tripulación continuaron operando el helicóptero aún teniendo conocimiento del mal funcionamiento del mismo actuador”, dijo Jiménez Espriú.

Dijo que durante la inspección por tomografía computarizada al actuador lineal número 1, del que no se tenía reporte previo de falla, se encontró que tenía dos tornillos sueltos.

En la revisión, fueron encontrados dos tornillos sueltos. La SCT cree que esto pudo haber sido parte de la causa del accidente.

Causa del accidente

Explicó que el contacto de uno de estos tornillos con las terminales 1 y 2 de las tarjetas electrónicas que los controla, permite la posibilidad no comandado, autónomo del helicóptero en la dirección del actuador lineal correspondiente.

“¿Cuál es entonces la causa probable del accidente? La pérdida del control debido a un alabeo repentino hacia la izquierda que no fue recuperado por el piloto al mando, provocando que el helicóptero se invirtiera en vuelo e impactara con esa configuración contra el terreno”, indicó.

De acuerdo con el dictamen sobre la probable causa del accidente, se determina que:

“El alabeo repentino hacia la izquierda se debió posiblemente a que ambos actuadores lineales de alabeo se extendieron de manera simultánea, sin haber sido comandados”.

Según la SCT, pese a las fallas, la aeronave continuó con los vuelos.

Mantenimiento inadecuado

Los factores contribuyentes, dijo la SCT, que pudieron haber provocado el mal funcionamiento de los actuadores son:

  • Prácticas de mantenimiento inadecuadas por parte de la empresa que proporcionó el servicio.
  • Inadecuada cultura de seguridad operacional de la aeronave.
  • Decisión inadecuada de la tripulación de continuar realizando vuelos, teniendo conocimiento de un mal funcionamiento del actuador.
  • Insuficiente supervisión del mantenimiento y operación del helicóptero.
Las fallas en los actuadores del helicóptero fueron reportadas meses antes del accidente.

Jiménez Espriú, aseguró que, durante la inspección de las piezas, no se encontraron objetos extraños como restos de aves o proyectiles, ni evidencias de daños por explosivos.

Investigarán a empresas

Con este resultado, la SCT comenzará auditorías técnicas y administrativas a la empresa operadora Servicios Aéreos del Altiplano S.A de C.V y al taller de mantenimiento Rotor Flight Services, S. de R. L. de C. V., suspendiendo temporalmente sus operaciones hasta contar con el resultado de dichas auditorías.

El informe final de la causa probable del accidente serán enviados a la Fiscalía General de la República y la Fiscalía General del Estado de Puebla para continuar con el seguimiento jurídico.

 

 

 


POB/LFJ