Durante la pandemia por COVID-19, se han establecido diversos métodos de prevención y precaución para evitar la enfermedad. Cubrebocas y mascarillas han sido accesorios básicos para salir a la calle. Por esa razón, padres de familia se han preguntado si niños pequeños o bebés deben usarlos y qué repercusiones, negativas o positivas tienen.

Autoridades sanitarias, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Secretaría de Salud, la Asociación Mexicana de Pediatría, así como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), no recomiendan el uso del cubrebocas en bebés.

La razón por la que NO deben utilizar cubreboca los menores de 2 años, es que pueden sufrir asfixia, porque sus pulmones son más pequeños y además no lo utilizarían de la forma correcta.

La asfixia es un bloqueo parcial o completo de las vías respiratorias, en consecuencia esto causa una parálisis cerebral neurológica a corto, mediano y largo plazo.

El cuadro clínico que presenta la asfixia en un menor de 2 años es la siguiente:

  1. Dificultad para iniciar y mantener la respiración.
    2. Depresión del tono muscular y reflejos
    3. Alteración del ritmo cardiaco.
    4. Crisis convulsivas
    5. Sangrado pulmonar

Para que un bebé no se contagie de COVID-19, de acuerdo a la Asociación Mexicana de Pediatría, se deben tener las siguientes medidas:

  1. Lavado de manos y distanciamiento social.
  2. Restringir las visitas al hogar.
  3. Salida al exterior únicamente para vacunas y realización de tamiz neonatal.

Por todo lo anterior la mejor forma de cuidar a los hijos es quedándose en casa o solicitando a un familiar que te apoye con las compras.

 

 

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POB/JCSD