El skimming es un método mediante el cual se realizan robos de datos, a través de la clonación de tarjetas de crédito sin que el propietario se dé cuenta, esto se puede dar tanto en cajeros como al pagar en terminales bancarias.

Normalmente, en los cajeros automáticos que eligen suelen colocar un lector de tarjetas magnéticas en la ranura donde se insertan las tarjetas, después este dispositivo lee la información y la trasmite a otro aparato donde queda grabados los datos.

De acuerdo a BBVA,  los delincuentes suelen realizar compras en línea o finalizar el clonado vaciando la información en tarjetas en blanco.

Otro de los “trucos” que usan los skimmers es colocar una pequeña cámara inalámbrica, escondida cerca del panel frontal del cajero y así graban el PIN del usuario, y se le manda la información a otro dispositivo.

Si bien, no existe ninguna forma de evitar el skimming en un 100%, puedes tomar las siguientes precauciones:

1 Observar con atención el cajero que vas a utilizar, en caso de que haya alguna microcámara disimulada.

 

2 Comprobar si el lector en el que vas a introducir la tarjeta o el teclado parecen ser los originales del cajero.

 

3 Teclear la clave personal cubriéndola con la mano para evitar que la microcámara grabe el PIN o usar los lectores contactless que algunos cajeros ya incorporan.

4 Consultar regularmente los movimientos bancarios y en caso de percibir que su tarjeta fue clonada acudir de inmediato con su banco para la revisión de ésta.

5 Desconfiar de cajeros que no conozcas, que no sean accesibles desde la calle, los que están lejos o fuera de oficinas bancarias y en zonas de poco tránsito.

 

__

POB/KPMG