Este 24 de junio, Greenpeace junto al Centro Mexicano de derecho ambiental (Cemda) lograron una suspensión definitiva contra el acuerdo y política en generación de energía eléctrica, que se publicaron en mayo por la Secretaría de Energía (Sener), en los que bloquean a las energías renovables, como la operación de centrales eólicas y solares.

El juez Juan Pablo Gómez Fierro, del Juzgado Segundo de Distrito en Materia Administrativa, decidió frenar los acuerdos, debido a los efectos nocivos que pueden tener sobre la salud de la población, así como el impacto en el medio ambiente.

Greenpeace probó que en la Central Termoeléctrica de Tula se contamina al generar electricidad a base de combustóleo, por lo que con la suspensión se garantizan los derechos humanos a la salud, explicó la especialista en Derecho Ambiental de Greenpeace México, María Colín.

En ese sentido, el juez priorizó el uso de energías renovables, que permiten mejorar la calidad de vida de las personas al mejorar la salud de la población y mantener un medioambiente sano.

Cabe recordar que en la política próxima a oficializarse su suspensión, se propone incrementar la quema de combustóleo para la generación de electricidad, así como aumentar la extracción y exploración de hidrocarburos, la capacidad de refinación y la extracción e infraestructura para gas natural, con el argumento de reducir las importaciones de combustibles, alejándonos de la reducción de emisiones para combatir el cambio climático.

 

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POB/KPMG