Se acerca el día del padre, para celebrar recordando y apreciando todo lo que nos han enseñado a través de acciones, y sin duda, a través de frases que recordaremos por siempre con mucho cariño y gracia.

Algunas de las frases más comunes que nos han dicho y siguen diciendo, seguramente sus papás se las dijeron a ellos cuando eran niños, adolescentes o adultos jóvenes. Cuando te des cuenta, tú también se las estarás repitiendo a tus hijos.

Aquí en Poblanerías te recordamos las frases más típicas que dicen los papás:

“Mientras vivas bajo mi techo, seguirás mis reglas” y “Cuando tengas tu propia casa harás lo que quieras, pero ahorita estás en la mía”.

Así como "Porque yo lo digo" y "Lo que yo digo se hace y punto", nos hacían recordar quién manda.

"Yo a tu edad..." ¿Ya trabajaba? ¿Estudiaba y trabajaba al mismo tiempo? ¿Mantenía una familia entera? Pero en otras ocasiones se contradecían con "Tu único trabajo es estudiar".

"Te sientes mal por usar tanto el teléfono / ver mucha televisión". Para los papás la culpa siempre es de la tecnología...

"Piensas que el dinero crece en los árboles? / te lo regalan?". Con tan poquitas palabras nos enseñaban a valorar.

"Algo quieres..." y "¿Qué me vas a pedir ahora?". ¿Será que los papás tienen poderes psíquicos o nos conocen demasiado bien?

"Si ya te sientes muy grande como para ir de fiesta hasta tarde, vete a trabajar tempranito", no podía faltar si te ibas a divertir por muchas horas, y siempre nos decían "A ver, ven, sóplame" al volver a casa.

"Quita esa porquería, en mis tiempos sí hacían música de verdad". La mayoría de los papás desprecian la música actual, pero se llenan de orgullo cuando ven a sus hijos escuchando música de "sus épocas".

"¿Crees que sabes más que yo?", "¿Crees que te mandas solo?" y “Cuando tú vas yo ya fui y vine dos veces”, te ponían realmente a dudar y te hacían abrir los ojos. Más que años, ellos nos llevan mucha experiencia por delante.

Rompiendo estereotipos de género

En la sociedad desde siempre han existido estereotipos o roles de género en la familia, pero por fin se comienzan a deconstruir. Es cierto que, muchas de aquellas típicas frases de los papás, también han sido dichas por mamás.

Anteriormente se creía que el papá era el único proveedor del hogar, mientras la mamá se dedicaba a cuidar de los hijos y la casa. Que el papá no cocinaba, pues era tarea de la mamá, y que eran incapaces de hacer labores del hogar, entre muchas otras cosas.

La realidad es que ellos son capaces de hacer cualquier tarea del hogar y deben hacerlas, repartidas entre los demás integrantes de la familia. Nada se los impide, más que el machismo y los roles de género, que claramente son incorrectos e innecesarios.

Las nuevas masculinidades

La masculinidad se conoce como un atributo que debe ser esencial en los hombres, e involucra la rudeza, la fuerza, el dominio, etcétera. Es aquello que le han enseñado a la gran mayoría de los hombres desde pequeños: no llorar, jugar con carritos, dar órdenes, no permitir que la mujer pague la cuenta del restaurante, jamás vestir color rosa...

Afortunadamente, ahora existen las nuevas masculinidades. Estas buscan liberar al hombre de todas aquellas expectativas y reglas falsas, así como promover el trato igualitario de mujeres y hombres.

Para adentrarse en ellas, los hombres deben actuar inmediatamente. Es necesario que rompan con todo aquello que les enseñaron respecto a su género, hacer lo que les guste y  también lo que no les gusta tanto: cumplir con tareas del hogar como lavar trastes y limpiar, cuidar de sus hijos, cocinar, entre otras cosas que se designaban solamente a las mujeres.

Mientras aprendes todo aquello, asegúrate de enseñárselo a tus hijos, sin importar su género o sexo. Además, es necesario que les des la libertad de expresarse, llorar, reír, vestir del color que deseen y elegir los juguetes que más les gusten.

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POB/KPMG