Los pueblos mágicos son localidades que tienen cualidades históricas, simbólicas, naturales y socio-culturales en abundancia. Son excelentes destinos para conocer a fondo México.

En el estado de Puebla hay nueve pueblos mágicos que brindan una experiencia enriquecedora y valiosa al conocerlos. Estos lugares transmiten su magia a través de gastronomía, tradiciones, mucha cultura e increíble naturaleza.

En Poblanerías te contamos cuales son estos pueblos mágicos y por qué son tan reconocidos.

Zacatlán

Este pueblo mágico es conocido por sus manzanas, desde la época colonial se cosechan en este lugar. Siendo, actualmente, el principal productor de manzana rayada a nivel nacional.

Cada agosto, durante una semana se celebra la Feria de la Manzana. En este periodo también se celebra el día de la Virgen de la Asunción, patrona de los fructíferos, por lo cual se realiza una misa y se bendicen los cultivos de manzana.

Un globo de aire caliente de color negro con figuras de color naranja, verde, morado, amarillo, rojo y azul, en Zacatlán.
Foto: Agencia Enfoque

Cuetzalan

En este pueblo se conserva la cultura indígena, así como su cocina y su lengua. En su tianguis dominical es donde más resalta esta cultura, pues hombres y mujeres con vestimentas típicas de sus comunidades hacen venta de sus productos y platillos tradiciones, y se ofrece un espectáculo de voladores.

Cerca del pueblo, se puede nadar en las cascadas El Salto o Las Golondrinas, practicar rapel o escalada en roca. Además, en Cuetzalan también existen cabañas para acampar. Es un pueblo mágico con belleza arquitectónica, riqueza histórica, naturaleza bien preservada y bastante cultura.

Una iglesia antigua y una señora con vestuario típico.
Foto: Agencia Enfoque

Cholula

Este pueblo mágico es uno de los atractivos culturales e históricos mejor conocidos del estado de Puebla. Es considerada la ciudad viva más antigua del continente americano porque desde el año 500 a.C. hasta la actualidad, se ha desarrollado sin pausas.

La zona arqueológica de Cholula es un gran atractivo turístico pues la Gran Pirámide, su principal edificación, tiene el basamento piramidal más grande del mundo.

Esta ciudad es un destino mágico porque en ella se aprecia la cultura, la historia y la arquitectura de diversas épocas, principalmente de la prehispánica y la colonial.

La iglesia de nuestra Señora de los Remedios, sobre la Gran Pirámide de Cholula.
Foto: Marianne Manterola Proal

Atlixco

Conocido como Atlixco de las Flores por su actividad florística, este pueblo mágico es también un productor agrícola muy importante del país, por su variedad de árboles frutaless y ornamentales.

Atlixco tiene edificaciones y sitios de gran valor histórico, como el Hospital Municipal de San Juan de Dios, el zócalo, algunas iglesias y el Palacio Municipal.

Una calle de Atlixco, con lámparas y locales de color azul y crema.
Foto: Agencia Express Media

Xicotepec

El clima templado, el café, la niebla y la lluvia, son característicos de Xicotepec de Juárez. Este lugar cuenta con haciendas de café abiertas al público para disfrutar de la bebida y conocer sobre su infusión.

Uno de los atractivos este pueblo es el Jardín Central, un lugar armonioso lleno de flores y árboles, con un kiosco en el que las bandas musicales del lugar ambientan las tardes.

Para aprender de historia, se debe visitar sin falta el Museo Casa Carranza. En este lugar, antes de ser museo, fue una casa en la cual se le practicó la autopsia al presidente Venustiano Carranza, cuando recién fue asesinado en Tlaxcalantongo.

Fiesta patronal de Xicotepec, con personas vestidas típicamente.
Foto: Agencia Enfoque

Tlatlauquitepec

Es un pueblo mágico es conocido por su tradicional gastronomía. Tiene mucha historia, así como cultura, pero su principal característica es su abundante naturaleza.

En Tlatlaquitepec se puede acampar, escalar, practicar rapel, ciclismo de montaña, tirarse de una tirolesa, pasear en lancha, etcétera. Dos de sus atractivos más visitados son la Presa de la Soledad y la Cascada del Tenaxate.

Tlayoyos, un platillo típico de Tlatlauquitepec y de la Sierra Norte de Puebla.
Foto: Agencia Enfoque

Chignahuapan

Este pueblo mágico es visitado principalmente a finales de año, cuando se respira la Navidad. Esto es porque se vuelve un atractivo para adquirir las esferas más coloridas, mismas que son producidas en talleres locales, y así decorar los árboles navideños.

Además, Chignahuapan cuenta con mucha naturaleza, cultura e historia, destacando entre ellas su Basílica de la Inmaculada Concepción, sus ceremoniales prehispánicas y sus cascadas.

Esferas color rojo con brillantina, fabricadas en Chignahuapan.
Foto: Agencia Enfoque

Huauchinango

Es un pueblo que mantiene su estilo colonial, por lo cual, para apreciarlo es recomendable dar un paseo por sus calles empedradas, conocer sus distintas iglesias y visitar su colorido zócalo.

Huauchinango es un lugar ideal para los amantes de la naturaleza y la aventura. A sus alrededores existen cerros, ríos y cascadas en los cuales se pueden realizar actividades como pesca y rappel. La presa de Necaxa también es uno de sus lugares más visitados, pues se acostumbra pescar en ella y disfrutar del paisaje que ofrece.

El kiosco del pueblo mágico de Huauchinango.
Foto: Agencia Enfoque

Pahuatlán

Lleno de tradiciones y artesanías, este pueblo se caracteriza por su elaboración con técnicas ancestrales del papel amate, el más antiguo de México; y mantiene la tradición de la danza de los voladores.

Recorrer las calles de Pahuatlán vale la pena, así se podrá conocer la magia de este lugar y todas sus artesanías tradicionales. Su atracción más conocida es el puente colgante Miguel Hidalgo y Costilla, que pasa por encima del río Pahuatitla y conecta a Pahuatlán con Xolotla, una comunidad nahua.

Artesanías típicas y productos realizados Pahuatlán.
Foto: Agencia Enfoque

 

 

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