OPINIÓN: Los Tiempos Oscuros de Harfuch

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La familia no se escoge esa es una herencia cuyo estigma a veces nos alcanza con todo y el pasado.

En México nos cuesta trabajo tener memoria, solemos etiquetar con facilidad a héroes o villanos según sea el caso, por eso vale recordar de dónde vienen esos personajes, quienes son y cómo llegaron a donde están.

El atentado contra el Secretario de Seguridad Ciudadana del Gobierno de la Ciudad de México, Omar García Harfuch ya marcó un precedente importante de violencia en el Gobierno de la 4T.

Conviene mesura a la hora de analizar la figura del joven funcionario policiaco, pues los pronósticos siempre deben ser reservados a la hora involucrar policías y delincuencia organizada.

Es del dominio público que G. Harfuch creció entre policías y ladrones. Nieto de Marcelino García Barragán, Secretario de la Defensa Nacional en tiempos del sexenio de Díaz Ordaz y uno de los protagonistas de los hechos de Tlatelco, su progenitor siguió con la estirpe policiaca al quedar al frente de la oscura policía que funcionó como brazo armado del priismo en México y cuya organización (Dirección Federal de Seguridad) dirigió su padre Javier García Paniagua en el sexenio de José López Portillo.

Son muchas las anécdotas sobre García Paniagua y sus andanzas con la policía de esos tiempos, entre ellas se dice que fue el “creador” de varios narcos en México.

El delfín de esta estirpe policiaca Omar Hamid García Harfuch ha sido sobreviviente no sólo de su reciente atentado, sino también de varios tiempos y momentos políticos.

Fue en 2008 cuando Harfuch ingresó por la puerta de Genaro García Luna para hacerse responsable de la Policía Federal en el Gobierno capitalino.

La periodista Anabel Hernández en su libro El Traidor narra con especial detalle aquella época en la que se dieron ejecuciones sangrientas en la Ciudad de México, donde menciona un curioso referente: Eran las épocas en las que el Cártel de Sinaloa operaba a sus anchas en dos sedes, Culiacán y el entonces Distrito Federal.

En aquella época se recuerdan las ejecuciones en cafés y en la vía pública de personajes como Aristeo Gómez, Ricardo Velasco, el General Mario Arturo Acosta Chaparro y Edgar Millán entre otros.

García Harfuch sobrevivió en el sexenio de Enrique Peña Nieto y es cuando lo envían a Chipalcingo, Guerrero, desde donde se hace cargo de la Policía Federal.

En 2014 ocurre lo de Ayotzinapa y el joven policía no sale bien parado, debido a la operación que se sabe tuvo la corporación a su cargo en la “noche negra de Iguala”.

En el 2016 vuelve a dar un salto, y esta vez es a la salida de Tomás Zerón cuando lo nombran Director de la Agencia de Investigación Criminal.

En 2019 vuelve a brincar, pero esta vez dentro del búnker de la 4T capitalina al lado de Claudia Sheinbaum, quien lo nombra Secretario de Seguridad Ciudadana.

Después del atentado de hace unos días, la pregunta es ¿por qué la Fiscalía de la Ciudad de México es la que lleva a cabo la investigación? pues tomando en cuenta, el calibre del armamento y la logística del ataque, tendría que ser una investigación que encabezara la Fiscalía General de la República, para que resultara más imparcial.

Llaman la atención los tuitazos de Harfuch minutos después de haber llegado a Médica Sur, desde donde señaló de manera contundente al Cártel Jalisco Nueva Generación como responsable de su atentado.

Las preguntas son inevitables, ¿por qué se fue por la libre y lo hizo público sin consultar a la jefa del Gobierno de México? ¿Le llamaron para amenazarlo?

A 18 meses del Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador vemos que se sigue recurriendo a las estirpes policiacas de los viejos tiempos sexenales, que estuvieron y siguen muy adentro de la maraña del crimen organizado y que terminaron formando parte de las complicidades con muchos de ellos.

¿Por qué Harfuch sabe quiénes fueron los responsables de su atentado, sin antes iniciar la investigación? Cautela, mucha cautela que esta historia ya comenzó.

@rubysoriano

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POB/LFJ