Este 2020, la Biblioteca Palafoxiana de Puebla celebra el aniversario 15 de su inclusión en la UNESCO en el Registro de Memoria del Mundo.

Memoria del Mundo una iniciativa impulsada por UNESCO para procurar la preservación y acceso del patrimonio documental en el mundo y la Palafoxiana es la única biblioteca en México que cuenta con este reconocimiento.

El valor de la Biblioteca Palafoxiana se basa en su extenso acervo sobre el conocimiento humano. Resguarda más de 45 mil libros que abarcan del año 1473 hasta 1821. En su colección bibliográfica se encuentran libros teológicos, de ciencia e historia.

Valor bibliográfico

La Biblioteca Palafoxiana fue la primera biblioteca pública de América y ha conservado su tradición de patrimonio intelectual y cultural europeo.

Ubicada en el corazón de los Colegios de San Pablo, San Juan y San Pedro, es valiosa preservar intactos su sede y su acervo bibliográfico, su arquitectura y sus estanterías y un fondo de manuscritos único en el mundo, al que se suman nueve incunables, es decir, libros que se imprimieron durante el siglo XV.

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Uno de los libros incunables que resguarda es la Crónica de Nuremberg, de Hurtman Schedel y data de 1493. Fue escrito en papel de lino con caracteres góticos e ilustrado con más de dos mil grabados.

Otros libros importantes son un Atlas de Ortelius, impreso en Amberes en 1548; una Biblia políglota o Biblia Regia, escrita entre 1569 y 1573 en griego, latín, hebreo y caldeo y la Gramática egipcia de Jean François Champollion.

Su creación

La Palafoxiana comenzó a funcionar el 5 de septiembre de 1646. Debe su nombre a su fundador, el obispo Juan de Palafox y Mendoza, quien donó su biblioteca particular, la cual constaba de 5 mil volúmenes para el servicio de los colegios de San Juan y San Pedro.

En los años siguientes, la Biblioteca fue enriquecida por las contribuciones de otros obispos, sobre todo de Francisco Fabián y Fuero, quien logró en 1772 que las bibliotecas de los colegios jesuitas, en peligro de desintegrarse por la expulsión de la orden, pasaran a la Palafoxiana.

Después de donar también su propio y rico acervo, Francisco Fabián y Fuero hizo construir el magnífico local que hasta hoy ocupa la Biblioteca en el antiguo Colegio de San Juan; mando fabricar, además, la bella estantería de tres niveles donde reposan los libros.

En años recientes, se ha abierto la sala de Curación y la del Tesoro Bibliográfico, además de las de microfilmado, computación, un aula audiovisual y otra para un seminario de biblioteconomía.

 

 

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POB/LFJ