OPINIÓN: ¡Piso parejo, los están asfixiando!

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El sector restaurantero vive sus peores momentos.

Los últimos cuatro meses se agudizó una crisis que ya arrastraban desde el año pasado pero con la irrupción pandémica ha propiciado cierres y los que aún sobreviven no pueden resistir más tiempo pagando salarios a mitades, así como rentas y gastos que han seguido corriendo de manera normal.

Todo lo anterior agrava más la situación, cuando aún con semáforo rojo en Puebla, se recorre el Centro Histórico parcialmente cerrado pero muy activo con todo el comercio informal que está vendiendo a sus anchas y donde se puede conseguir todo tipo de comida callejera.

Es verdad que los comerciantes informales también requieren reactivar su economía, pero entonces hay que pedirle a las autoridades estatales y municipales que armonicen y apliquen reglas parejas para todos.

Es preocupante que se tenga marcaje personal a los restauranteros amenazándolos con multas y sanciones si infringen las medidas de restricción sanitaria, mientras que cada vez son más ambulantes los que se han lanzado a las calles para vender lo que se pueda y como se pueda.

Y que no nos salgan con el discurso de que nadie sabe, nadie supo a quién le están pagando los ambulantes por ocupar la vía pública.

La Presidenta Municipal Claudia Rivera Vivanco no puede ignorar la irrupción de todo lo que se cobra al comercio informal, mientras se siguen aplicando todas las medidas restrictivas a los locatarios formales. ¿Acaso ellos no dan cuotas como las da el ambulantaje?

En la reciente reunión que la Presidenta Municipal sostuvo con cámaras y empresarios del ramo, me cuentan que les dijo que no tiene problema en que abran. El tema es que los empresarios saben que pueden ser sujetos de sanciones de parte de otras instancias.

Y que las autoridades en sus diferentes niveles no nos vayan a salir con el discurso de impolutos izquierdistas que no saben o ni siquiera tienen idea a dónde va a parar todo el dinero que se está recogiendo por la permisión del ambulantaje no sólo en calles del centro, sino también en tianguis verdaderamente rentables en varias zonas de la capital.

El gobernador Miguel Barbosa también tiene que reaccionar ante el dispendio con que se trata a unos y se restringe a otros.

Hoy domingo Puebla capital reportó un movimiento casi con la normalidad que se tenía antes de la pandemia.

Los puestos de comida en la vía pública son los que reactivaron su actividad sin que nadie los moleste pues como varios de ellos dicen, siempre que se pague “la cuota” ahí la tenemos segura.

Ojalá eso mismo dijeran los empresarios restauranteros que ni reactivando el servicio de delivery han podido recuperar por lo menos para el pago de servicios y gasto de operación.

La corrupción a la sombra de la pandemia hace su agosto con autoridades que se hacen de la boca y mirada chiquitas para grabar videítos hablando de todo, menos de lo que realmente le interesa a una ciudadanía cansada de tanta ineficiencia.

Los restauranteros han sido pacientes al respetar las medidas dictadas por las autoridades municipales y estatales. Sin embargo el tiempo se agotó.

Muchos de estos establecimientos de alimentos reconocen que no resistirán un mes más y hoy se declaran en abierto riesgo de cierres definitivos.

@rubysoriano

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POB/LFJ