PELÍCULA: Los inadaptados, Marilyn Monroe y las estrellas que nos guían

La cabellera rubia, la voluptuosidad y una voz mezcla de ternura e ingenuidad convirtieron a Marilyn en el mayor ícono de la década de los cincuenta.

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Marilyn Monroe posó desnuda frente a la lente del fotógrafo Tom Kelley. La rubia más sensual del siglo veinte necesitaba ganar 50 dólares para pagar la mensualidad de su coche. Corría el año 1949 y faltaba poco para que la presencia de Monroe inundara la pantalla.

Su primer papel notable, aunque pequeño, lo tuvo de la mano del director John Huston en Mientras la ciudad duerme, estrenada un año más tarde. El personaje fue construyéndose: La cabellera rubia, la voluptuosidad y una voz mezcla de ternura e ingenuidad convirtieron a Marilyn en el mayor ícono de la década de los cincuenta. De modelo sin dinero a sex symbol en la primera portada de Playboy (con una de las fotos que le hizo Kelley y por la que no recibió regalías).

Entre el desnudo de 1949 y la portada de 1953 vale la pena rescatar una historia. Las imágenes de Marilyn habían circulado en calendarios y los ejecutivos de Fox, el estudio con el que tenía contrato, la llamaron a una junta para preguntarle si ella era la mujer en cueros. ¡Vaya falta a la moral!

Para “limpiar” su imagen, Fox organizó entrevistas en las que Monroe debía negar que fuera la chica de los calendarios. Hizo todo lo contrario: Le confesó la verdad a la reportera Aline Mosby y esta noticia la catapultó a la fama. Marilyn es la mujer que conecta el Hollywood de la censura, puritano, con la era sexual de las conejitas.

La muerte de la actriz a los 36 años le dio fuerza magnética a la leyenda. Monroe terminó su última película, Los inadaptados, bajo las órdenes del ya mencionado Huston en un curioso ciclo. El cineasta filmó sus inicios y también su despedida de la gran pantalla.

El guión de Los inadaptados fue obra de Arthur Miller, gigante del teatro así como tercer y último esposo de Marilyn Monroe. Es lógico que los guiños biográficos plaguen la cinta, que terminó por destruir el matrimonio para el tiempo de su rodaje en 1960.

La ficción nos lleva a la ciudad de Reno, Nevada, donde la protagonista llamada Roslyn está por obtener los papeles de su divorcio. Una vez libre, conoce a un par de vaqueros (Clark Gable y Montgomery Clift) y a un piloto aviador (Eli Wallach). El trío masculino intentará conquistarla, cada uno poniendo sobre la mesa un pasado vulnerable, quizás como el de todos.

Roslyn, como lo era Marilyn, es una mujer divorciada, con un padre ausente y con graves problemas para llegar a tiempo a las citas. Usted, querido lector, se encuentra frente al papel más íntimo en la filmografía de Norma Jeane Baker –nombre de Monroe antes del cine–.

Con una espléndida secuencia de acción hacia el final, definiría al filme como un western psicológico, donde la conquista del territorio y las tribus indias no es la motivación del hombre blanco. Aquí la conquista es interna; hacerse de la mujer para sanar heridas emocionales o, más bien, cerrar llagas para entonces amar a lo largo del desierto indómito.

Y, en medio del desierto, los gritos de una musa que se apaga. Una musa que en la oscuridad del cine (o de la sala de TV) transmite la fragilidad propia de la belleza.

Los inadaptados puede verse en el canal MGM de Amazon Prime Video y está disponible para renta en iTunes México.

LA PALOMITA: Fue también la última película de Clark Gable. Al volante, abrazando a Monroe, dice esta línea: “Sólo sigue a esa estrella brillante siempre. […] Nos llevará a casa”. Hoy sus estrellas nos acompañan.

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“Irresponsibility is part of the pleasure of all art” P. Kael

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POB/KPM