El orgasmo es considerado el pico de la excitación sexual. Especialmente, el orgasmo femenino, sigue siendo objeto de estudio en la sexología por los factores psicológicos, emocionales, físicos y hasta hormonales, que influyen.

Aunque mucho se ha escrito sobre la sensación de placer intenso de la mujer, hay quienes aseguran nunca haber experimentado un orgasmo.

Un artículo de el diario El País señala que entre las preguntas comunes que responden los sexólogos están relacionadas con el orgasmo femenino.

Por ejemplo, se cree que la mujer “tarda más” en tenerlo. Sin embargo, la sexóloga Carme Sánchez señala que esta supuesta lentitud se da por la comparación entre la respuesta sexual de la mujer y del hombre. Sin embargo, indica que el tiempo que se tarde cada quien depende “del deseo, de la capacidad de excitación y de la adecuada estimulación, y no tanto de ser hombre o mujer”.

Aunque el tiempo que lleva en alcanzar un orgasmo depende de varios factores, su duración está estandarizada –tanto para hombres como para mujeres– en unos 20 a 30 segundos, de acuerdo con varios estudios publicados por The Objetive.

“El orgasmo comienza con una serie de 6 a 15 contracciones regulares de alta intensidad que ocurren en aproximadamente 20 a 30 segundos”.

¿Cómo conseguirlo?

Sobre la estimulación, la web erótica Platanomelón indica que la mayoría de las personas creen que para llegar al orgasmo hay que estimular solo el clítoris o el punto G, pero no son los únicos.

¿Qué puntos pueden conducir a un orgasmo? Esto dice Platanomelón:

Clítoris: Este órgano no tiene ninguna otra función más que dar placer y tiene alrededor de 8 mil terminaciones nerviosas. Al igual que el pene, la excitación sexual provoca que el clítoris se llene de sangre y tenga una erección. El órgano entero mide entre unos 9 y 11 centímetros y su glande 1 centímetro, aproximadamente. Un estudio publicado por The Journal of Sex Research indica que la estimulación del clítoris y la penetración aumenta hasta un 72% de probabilidades para alcanzar el orgasmo.

Punto G: Es el punto más famoso; peor no es específico ni mágico. Se trata de un área dentro de la vagina desde donde se contacta al clítoris interno. Esta zona se ubica unos 3 o 5 centímetros de la entrada de la vagina y su textura es similar a la zona del paladar más cercana a los dientes. Su estimulación debe ser directa y pueden usarse los dedos, vibrador o juguetes sexuales.

Puntos no genitales: Los orgasmos no siempre están vinculados a la estimulación genital. Las personas pueden llegar a través de las zonas erógenas de su cuerpo: muslos, espalda, cuello, e incluso mientras se realiza alguna intensa actividad física.

Pezones: Similar al clítoris, los pezones brindan estimulación sexual tan grande que puede llegar al orgasmo.

Sueños: Este tipo de orgasmos son espontáneos. Suelen deberse a un aumento de flujo sanguíneo no directo y también pueden influir el tipo de sueño y hasta la posición en la que se encuentre.

Existen posturas que pueden facilitar el orgasmo. La sexóloga Elsy Reyes recomienda estimular el clítoris durante la relación sexual para alcanzarlo. Por ejemplo:

Día Internacional del Orgasmo

El 8 de agosto fue elegido como el Día Internacional del Orgasmo Femenino. El objetivo de esta jornada es hablar sobre el placer femenino y las maneras para lograr el orgasmo.

Exusten diversas teorías sobre el origen de este día. La más popular dice que la fecha fue ideada en 2006 por el brasileño José Arimateia Dantas, concejal de Esperantina que impulsó una ley para obligar a los habitantes de esa comunidad a que hiciera un esfuerzo para que sus parejas alcanzaran el punto máximo de placer.

Entre los argumentos, José Arimateia Dantas dijo que el orgasmo femenino era un asunto de salud pública.

 

 

 

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POB/LFJ