La Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) señala que confeccionar unos jeans requiere unos 7 mil 500 litros de agua, el equivalente a la cantidad que bebe una persona –en promedio– en siete años.

En su informe sobre el impacto ambiental de la moda, la ONU destaca que esta industria produce más emisiones de carbono que todos los vuelos y envíos marítimos del planeta, lo que genera consecuencias en el cambio climático y calentamiento global.

Dentro de esta industria, el modelo dominante es la llamada “moda rápida”, aquella que ofrece a los consumidores prendas a bajo costo que son fácilmente desechables, alentando su consumo constante.

Desde el año 2000 la moda rápida ha duplicado su producción, dejando una alta derrama económica, los efectos negativos en ámbitos sociales y ambientales resaltan la importancia de garantizar que las prendas se fabriquen de una forma más sostenible y ética posible.

Consumo responsable

Bajo este contexto, diversos movimientos que buscan un cambio en la forma de consumir moda, han hecho propuestas de consumo responsable y mejoras laborales para quien presta la mano de obra.

En 2016, la escritora Anuschka Rees, autora de libros sobre sustentabilidad en la moda, creó la pirámide del clóset ético en la que se muestran algunas formas de contribuir a un consumo responsable de ropa:

1. Cuida lo que ya tienes

Cuidar la ropa que ya se tiene, sin importar la marca, es la mejor manera de iniciar con un consumo responsable. Reparar prendas, realizar algunos ajustes, pintar e incluso doblar los suéteres pesados en lugar de colgarlos son algunas formas de empezar.

Según Rees, la ropa que está bien cuidada dura por más tiempo y su reemplazo será con menos frecuencia, algo que puede representar –a largo plazo– un ahorro.

2. Compra menos elige mejor

Los bajos precios o las ofertas que suelen tener las prendas de la moda rápida resultan tentadores al consumidor, aunque muchas veces solo se usen una vez. Por eso, Rees recomienda “entrenarse” para ser más selectivo al comprar la ropa. No compre cosas que sepa que no son ideales y querrá reemplazar. En lugar de cinco suéteres baratos, sigue buscando hasta que encuentres uno de calidad y que vayas a darle un uso frecuente.

Ropa
Foto: Sarah Brown/Unsplash

3. Compra ropa de calidad y duradera

Independientemente de la marca, comprar ropa fabricada con materiales de alta calidad representará un ahorro y es, en parte una medida ecológica, porque las piezas de calidad tendrán una mayor duración y no necesitarán ser reemplazadas con frecuencia.

La calidad puede medirse en los materiales, que cuente con una costura resistente. Rees señala que lo que distingue a las prendas de alta y baja calidad son “los pasos adicionales que tomaron para que la prenda no solo sea vea bien, sino que continúe haciéndolo después de múltiples usos y lavados”.

Todos estos 'extras' requieren tiempo y dinero. Por eso es tan fácil encontrar piezas bonitas en tiendas económicas que terminan desmoronándose después de una semana: para reducir los costos, el fabricante eligió enfocarse en hacer que la prenda se vea bien en la percha en lugar de en su calidad, porque eso es lo que trae la ventas”, señala Rees en su blog.

4.Compra ropa de segunda mano

Los bazares y tiendas 'vintage' especializadas en accesorios y prendas de uso o de segunda mano, son una opción al momento de hacer compras.

En México existen aplicaciones como GoTrendier donde se pueden publicar desde blusas, zapatos y bolsas hasta joyería. También han surgido grupos a través de Facebook e incluso se han instalado algunos mercados especializados en prendas de segunda mano.

Encontrar algo que guste puede llevar su tiempo, pero estos negocios ofrecen a sus clientes la garantía que la prenda está en buenas condiciones.

Este artículo de Malvestida da algunos consejos para comprar ropa de segunda mano en internet.

Dentro de este segmento también se ubican los intercambios de prendas entre amigos o familiares.

5. Compra marcas éticas

En este nivel, se recomienda la compra de marcas que sean responsable en la fabricación de sus productos; generalmente, señala Rees, las piezas son fabricadas de manera artesanal o con los mayores cuidados que el cliente puede conocer exactamente el origen y materiales que se emplearon.

La autora insiste que la pirámide es una forma de disminuir el impacto que genera la industria de la moda rápida; y dependerá –en gran medida– del presupuesto de cada comprador. También puede adquirirse moda rápida forma responsable si se hace con menos frecuencia y se le dan los cuidados necesarios a cada prenda.

¿Qué hacer con la ropa que no uso?

El impacto ambiental de la moda no solo se mide en el número de compras, sino en el desecho de ropa.

Cada segundo, llegan a los vertederos o son quemados tantos textiles como los que caben en un camión de basura. Si nada cambia, para 2050 la industria de la moda consumirá una cuarta parte del presupuesto mundial de carbono. Lavar la ropa también libera al océano medio millón de toneladas de microfibras cada año, dice la ONU.

En la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, realizada en 2019, se acordaron algunas soluciones para comenzar a disminuir el impacto ambiental de la moda. Entre estas, destaca la participación de tiendas minoristas como H&M, para recolectar prendas y reciclarlas.

Bazar de ropa
Foto: Olivia Gonzalez/Pixabay (cc)

Estas iniciativas sobre renovación de prendas, también pueden implementarse en casa con la ropa que ya no se use, por ejemplo:

👕 Regalar

Donar ropa a personas que lo necesiten es una forma de alargar la vida de las prendas. Busca organizaciones o centros de asistencia donde reciban ropa y zapatos para personas en situación de vulnerabilidad como migrantes, mujeres víctimas de violencia o menores en abandono.

👖 Vender

Prueba utilizar plataformas o aplicaciones para vender ropa de segunda mano. Asegúrate que las prendas que quieras vender estén en buen estado, pues las reglas de operación indican que no se pueden ofrecer productos inservibles.

👗 Reparar

Si tu prenda se descosió o se manchó, busca las formas de arreglarla antes de desecharla.

👚 Transformar

Ahora, si tu prenda ya no tiene remedio. Piensa en qué otros usos puedes darle, por ejemplo, puede convertirse en una bolsa o un juego de manteles.

 

 

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