Recientemente, la Secretaría de Salud alertó por una posible sindemia que es la suma de dos o más epidemias o brotes de enfermedades concurrentes, que afectan a la población al mismo tiempo.

Así, aunado a los contagios por COVID-19, pueden presentarse brotes de influenza y dengue, por lo que las autoridades piden extremar precauciones y cuidado de la salud.

En entrevista con Poblanerías en línea, el doctor José Fernando Huerta Romano, médico epidemiólogo y subsecretario de la zona B de la secretaría de Salud, explica que se acerca la “temporada alta” de influenza, debido al cambio de estación y el comienzo de climas fríos; además, por la temporada de lluvias, en zonas endémicas de Puebla, que se ubican en las zonas limítrofes con los estados de Veracruz, Morelos, Oaxaca y Guerrero, puede presentarse el dengue.

Si nosotros nos imaginamos tres círculos flotando, en uno está COVID, en otro influenza y en otro dengue, en algún momento van a enlazarse y en ese enlace de los tres es donde se forma la sindemia”.

Detección

La importancia de reconocer y atender estos riesgos recae en que las enfermedades de COVID-19, influenza y dengue pueden presentar síntomas similares, aunque las dos primeras sean respiratorias.

De acuerdo con la secretaría de Salud, algunos de los síntomas que comparten son:

⭕ Malestar general
⭕ Fiebre
⭕ Dolor de cabeza
⭕ Dolor de articulaciones
⭕ Fatiga

Como explica el doctor Huerta Romano, al no existir diferencias claras entre los padecimientos, si la persona comienza a presentar síntomas, debe solicitar ayuda médica y destacó que la zona donde se habite, será un punto de inicio para el diagnóstico.

Dado que a veces no existen diferencias entre las manifestaciones clínicas de una enfermedad o de otra, aquí toma importancia en dónde estoy viviendo. Digamos, si yo estoy viviendo en Puebla capital, lo más seguro es que no tenga dengue si no he viajado a zonas endémicas. Si yo vivo en San Salvador El Seco –donde tampoco hay dengue– y tengo un cuadro de fiebre y dolores articulares y de cabeza, entonces podría buscar atención por COVID-19 o influenza”, destacó.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que los virus que causan la COVID e influenza tienen presentaciones clínicas muy parecidas. Ambos se transmiten por contacto y gotículas de saliva, por eso es que, entre las medidas para su prevención se recomienda un lavado de manos frecuente, estornudo de etiqueta y mantener una sana distancia.

La influenza estacional, también conocida como gripe, es una infección viral aguda que puede provocar complicaciones graves que requieran hospitalización e incluso causar la muerte. Pocos reconocen su gravedad y la confunden con un resfriado”, señala el doctor Huerta.

La OPS refiere que la velocidad de transmisión puede ser una diferencia importante entre la influenza y la COVID-19 es la velocidad de transmisión, pues la influenza tiene un periodo de incubación más corto.

Prevención

El doctor Fernando Huerta destaca que la prevención y el cuidado en las tres enfermedades, será la mejor forma de mantenerse sanos.

En el caso de COVID-19 e influenza, las recomendaciones son las mismas:

Lavado frecuente de manos con agua y jabón o la aplicación de alcoholgel.
Estornudo de etiqueta. Esto es al toser o estornudar, cubrirse la boca y nariz con el codo flexionado.
Mantener distancia al menos 1 metro con las demás personas.
Evitar tocarse ojos, nariz y boca. Las manos tocan muchas superficies que pueden estar contaminadas con el virus.

La forma más eficaz de prevenir complicaciones graves de la influenza es con la vacunación.

La OPS indica que la efectividad de la vacuna, es decir, la protección que brinda, suele ser moderada y varía cada año. Esta efectividad también varía según la edad, el estado de salud.

Los grupos que año con año deben vacunarse son:

  • Niños menores de 5 años.
  • Adultos mayores de 60 años.
  • Personas de 50 a 59 años con factores de riesgo como hipertensión, obesidad o diabetes.
  • Mujeres embarazadas (en cualquier mes)
  • Trabajadores de la Salud.

En el caso del dengue, la enfermedad se transmite a través de la picadura de un mosquito infectado y actualmente no hay vacuna para combatirla.

La secretaría de Salud sugiere, como medida de prevención: usar protección en el hogar como mallas en puertas y ventanas, mantener patios y jardines limpios, tapar los recipientes que almacenen agua como tinacos o cubetas y aplicar repelente contra insectos.

Con las sencillas medidas de lava, tapa y voltea los recipientes que puedan acumular agua; manteniendo patios y terrenos baldíos limpios, se contribuye a controlar la enfermedad.

En todos los casos, no automedicarse, pues solo dificultará que tenga un diagnóstico certero y oportuno.

Es importante no automedicarse porque al hacerlo, se toman, generalmente, analgésicos o antiinflamatorios y esos medicamentos pueden enmascarar o encubrir los cuadros, entonces, cu ando llegan a la atención y les preguntan: '¿qué les duele?' dicen 'no me duele nada' y confunden al clínico”, señala el doctor.

El doctor Huerta Romano hace un llamado a la población para comenzar a cambiar malos hábitos alimenticios y comenzar a llevar una vida saludable que combine con ejercicio.

Reflexiona que la pandemia que hoy se vive es una oportunidad de cambiar el paradigma de la salud en México.

Nosotros somos producto de una población que enfermó hace 30 o 40 años. Las muertes que han sucedido, es producto de una población que enfermó desde hace 40 años. Si se da cuenta, en las transiciones demográficas, los adultos y niños engordaron; somos siempre, desde hace varios años, el primer lugar en obesidad infantil, entonces tenemos que corregir esto para que, dentro de 20 a 30 años, tengamos una población adulta sana”, concluyó.

 

 

 

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POB/LFJ