La celebración de Día de Muertos es una tradición mexicana que se ha practicado desde la época prehispánica, donde los aztecas rendían culto a la muerte.

Cuando alguien moría era enterrado envuelto en un petate y sus familiares organizaban una fiesta con el fin de guiarlo en su recorrido al Mictlán, que es el lugar a donde van los muertos.

Dentro de la tradición del Día de Muertos, se tiene el conocimiento de algunos animales, que son parte de la vida después de la muerte.

Xoloitzcuintle

El xoloitzcuintle, es una raza de perro endémica de México, donde la mayoría son sin pelo, aunque existen los que sí cuentan con pelo. Está relacionado con el Dios mexica de la vida y la muerte, Xólotl; y también es conocido como «perro azteca«.

Se cree que para llegar a Mictlán, las almas tiene que atravesar un río, donde sólo se podía pasar con un perro y así poder ingresar a otra dimensión. En este caso, los perros xoloitzcuintles eran los encargados de acompañar a las almas en su travesía al más allá.

Para esto, los aztecas sacrificaban a estos animales para enterrarlos con los difuntos, y así, pudieran cumplir con su tarea.

Fray Bernardino de Sahagún, misionero franciscano, autor de varias obras en náhuatl, decía que lo que el perro debía hacer era descubrir si el difunto era digno para ayudarle, y en caso de no serlo, quedaría vagando como una sombra, alrededor de sus orillas.

Además, señala que para cruzar, «los muertos nadaban encima del perrillo cuando pasaban un río del infierno.»

Mictlán

Mictlán es el lugar eterno del reposo de los muertos, donde vive el señor de los muertos, Mictlantecuhtli. Además, se dice que está compuesto por nueve dimensiones que simulan un cómputo de tiempo.

Ayaotekatl, nativo de Azcapotzalco, perteneciente a la tribu tepaneca, aseguró para la Gaceta de la UNAM, que:

En cada dimensión existe un señor del día y otro de la noche, en total son 18 que multiplicados por 20 resultan 360 días del año; más cinco puntos cósmicos que son: tierra, agua, viento, fuego y Sol, nos da un total de 365 días del año”.

Para la cultura mexicana, la muerte y el más allá no es símbolo de tristeza o del fin, sino que se realiza una celebración para conmemorar y convivir de alguna forma con los muertos

El Día de Muertos retoma toda una tradición profunda, donde se guarda el culto a los difuntos con alegría, porque la materia se desintegra, pero comienza el principio eterno”, comentó Ayaotekatl.

Alebrijes

Los alebrijes son unos animales fantásticos que fueron creados en 1936 por Pedro Linares López, cartonero mexicano, tras un sueño que tuvo estando muy enfermo, al despertar, Pedro se encontraba recuperado y usó sus habilidades de cartonero, para crear estas figuras y que todos pudieran ver las increíbles criaturas que tienen por nombre «alebrijes», que fue revelado durante el sueño.

El autor aseguró que aquellos animales, lo salvaron de la muerte en ese sueño.

Estos animales son una transformación de los difuntos, que dependen de los gustos, para saber en qué animal y con qué características va a contar y representan a un guía espiritual.

Además, se dice que todos tienen alas, las cuales representan libertad de pensamiento. Y la variedad de colores, representan los múltiples sentimientos y sensaciones que una persona experimenta a lo largo de su vida.

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POB/KPM