PELÍCULA | Noche de brujas 2020: Halloween, clásico fundacional

PEDRO-SOLA-columnas-headers-poblanerias

Las principales plataformas de streaming le apuestan, cada vez más, a producciones propias. Por eso, la oportunidad de ver películas clásicas a cambio de una suscripción mensual es muy especial. Y si hablamos de una cinta que se disfruta especialmente en esta temporada del año, la oportunidad se convierte en maravilla.

Halloween de John Carpenter tuvo su estreno en 1978 y desde entonces, ejerce una fuerte influencia en el cine de terror. Carpenter filmó con un presupuesto limitado –solo 300 mil dólares–, pero la narrativa visual es tan audaz que logra dejar otros aspectos técnicos en un segundo plano.

El tono de la cinta queda claro desde la secuencia inicial de créditos. Aquí hay dos elementos: La música que se repite de manera siniestra, compuesta por el propio Carpenter, así como una calabaza iluminada que aparece cada vez más cerca de la cámara.

La calabaza persigue al espectador y este tipo de acecho es una constante a lo largo de Halloween. Carpenter, a la manera de Hitchcock, siembra el suspenso desde los primeros segundos.

Vale la pena comparar estos créditos con los de Psicosis, ideados por el emblemático diseñador gráfico Saul Bass, quien recurrió a líneas rectas en movimientos rápidos para generar una atmósfera esquizofrénica.

Esta atmósfera inunda la historia centrada en Michael Myers (Nick Castle), un joven asesino que carga con una máscara y un cuchillo. El relato comienza en 1963, cuando Michael apuñala a su hermana desnuda, él contando con apenas 6 años.

Después, en 1978, el muchacho escapa de las autoridades y regresa al lugar de su infancia para seguir atormentando a cuanta mujer se cruce en su camino. En el imaginario pueblo de Haddonfield, Illinois, ahora vive Laurie (Jamie Lee Curtis), una adolescente que se preocupa más por los libros que por el romance.

Laurie trabajará como niñera durante la noche de Halloween, al tiempo que Michael recorrerá las calles en busca de víctimas. Paralelamente, el doctor Loomis (Donald Pleasence) visita la localidad para intentar detener la masacre.

Halloween es un clásico del terror por su lenguaje cinematográfico. Carpenter, apoyado por el fotógrafo Dean Cundey y el operador Ray Stella, realiza varias tomas de punto de vista que son sencillamente magníficas. Un point of view (POV) consiste en colocar la cámara desde la perspectiva de uno de los personajes. Así, el público solo ve lo que este personaje está viendo.

La sensación es escalofriante cuando el POV está en la mirada del asesino. La toma nos involucra como audiencia y así, mientras Michael espía a su hermana, nosotros también estamos examinándola. Escuchamos la respiración de Myers desde una perspectiva que podría confundir sus exhalaciones con las nuestras. Horror consumado.

Otra característica del lenguaje de Carpenter es el uso del steadicam. Así se le llama genéricamente al aparato que permite sujetar la cámara al cuerpo del fotógrafo, dándole estabilidad y libertad de movimiento.

Esta cámara que camina por las banquetas de Haddonfield es la razón por la que el acoso de Myers parece tan cercano y aterrador. Un acoso masculino motivado por el apetito sexual.

John Carpenter y su coguionista Debra Hill definieron a un tipo de víctima para su villano: joven y promiscua. La conexión estereotípica entre el sexo (más aún, la libertad sexual femenina) y el mal empuja buena parte de la trama de Halloween. Funciona en el contexto de la cinta, si bien se trata de un mecanismo muy trillado en el género.

El debut en la gran pantalla de Jamie Lee Curtis está disponible en Amazon Prime Video.

LA PALOMITA: En los tiempos del COVID-19, es común que los políticos ignoren a los científicos. En Halloween, la policía no se toma en serio las advertencias del doctor Loomis. Si tan solo se escuchara a los que saben…

Pueden contactarme en Twitter, a través de:

“Irresponsibility is part of the pleasure of all art” P. Kael

--
POB/LFJ