La autoexploración es el método más sencillo para detectar cambios en los senos. Se recomienda realizarla entre 7 y 10 días después de haber iniciado la menstruación y la mujer que ya no menstrúe debe seleccionar un día al mes.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda observarse frente al espejo y buscar cambios en la forma de los senos, tamaño o superficie de la piel; especialmente hundimientos, inflación, enrojecimiento o ulceraciones.

Este procedimiento debe hacerse con los brazos a los lados, las manos detrás de la cabeza, los codos y hombros ligeramente hacia adelante.

Frente al espejo o durante el baño, a través del tacto busca bolitas, zonas dolorosas, abultamientos o consistencia diferente al resto de la mama. Este procedimiento deberás hacerlo de la siguiente manera:

Si se hace de pie, la mano derecha debe estar en la nuca, con la izquierda toca el pecho derecho. Comienza desde arriba palpando alrededor de la mama y luego en la parte del centro. Posteriormente, revisa toda la axila y al final aprieta el pezón para ver si hay salida anormal de líquido. Explora el otro pecho de la misma manera.

Al hacerlo acostada con una almohada pequeña o toalla enrollada debajo del hombro derecho, pon la mano derecha en la nuca, con la mano izquierda revisa el pecho derecho, palpa de la misma manera que lo hiciste estando de pie. Haz lo mismo para explorar el seno izquierdo.

El IMSS indicó que la mayoría de los cambios anormales no son causados por cáncer, pero se debe acudir sin retraso con el médico, para que valore la necesidad de estudios que descarten el padecimiento.

Algunas señales de alarma, de acuerdo con la fundación FUCAM, son:

  • Presencia de una masa indolora en la glándula mamaria.
  • Cambios de textura de la piel, heridas o inflamación.
  • Que una de las mamas se vea distinta a la otra.
  • Cambios de temperatura en la piel de la mama.
  • Cambios visibles en el pezón, punzadas, agritamiento, irritación o hundimiento.
  • Secreción anormal por el pezón de color blanco, café, cremoso o sangre.

FUCAM recomienda hacer la autoexploración cada mes; acudir al médico una vez al año y si es mayor de 40 años, realizarse una mastografía anual.

La mastografía es una radiografía de la glándula mamaria que permite detectar lesiones que no se sienten con el tacto. A través de esta imagen, es posible realizar un diagnóstico de cáncer.

 

 

--
POB/LFJ