El nuevo etiquetado en alimentos procesados y bebidas no alcohólicas que se implementó en México indica los excesos que puede ingerir el consumidor si pasa los 100 gramos o mililitros del producto, pero los daños que puede causar el llegar a ese punto no son tan claros para todos.

Cabe mencionar que los daños comienzan a presentarse con el tiempo, por lo cual es recomendable prevenirlo al llevar un control de la alimentación con asesoría de un especialista que indique cuáles son las porciones ideales si se desea mantener un estilo de vida saludable.

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De acuerdo a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), los excesos tienen los siguientes riesgos.

Nuevo etiquetado
Foto: SSA

Exceso de calorías

Si el consumidor ingiere más de las calorías que gasta, el exceso se va quedando almacenado en el cuerpo convirtiéndose en grasa, esto conlleva al aumento de peso y por ende a la obesidad y un riesgo mayor de enfermedades del corazón y algunos tipos de cáncer.

Aunque también puede causar colesterol alto, diabetes, hipertensión y apnea del sueño.

Entonces, la etiqueta refiere que el producto contiene, en 100 ml o gr, más calorías de las recomendadas a consumir. Ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una ingesta de mil 600 a 2 mil calorías al día para mujeres, y de 2 mil a 2 mil 500 para hombres. Sin embargo, cada persona tiene necesidades específicas y es ahí donde entra la asesoría con nutriólogos.

Exceso de azúcares

En el caso del azúcar, el exceso contribuye al desarrollo de enfermedades crónicas del corazón, sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 1, incremento en el riesgo de padecer cáncer, y aumento en el riesgo de caries dental.

La OMS recomienda que sean el 5% de la ingesta calórica total, que en un adulto es de 25 gramos de azúcares libres.

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Excedo de sodio

Al exceder más de 2.3 gramos de sodio al día se produce el exceso, lo cual conlleva a la incrementación de la presión arterial y el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

En específico, los principales daños son:

  • Hipertensión
  • Retención de líquidos
  • Dificulta la función de los riñones
  • Accidentes cerebrovasculares
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Disminuye la cantidad de calcio

Exceso de grasas saturadas

El consumir grasas saturadas en exceso incrementa los niveles de colesterol, aumentando el riego de sufrir ataques cardiacos, aumento de peso, y otras enfermedades vasculares.

En este caso, la recomendación de la OMS es consumir menos de 10% de la ingesta total de calorías diarias de grasas saturadas. Como ejemplo, en una dieta de 2 mil calorías, no deben de ser más de 23 gramos de ácidos grasos saturados.

Exceso de grasas trans

Es importante que el consumidor sepa que las grasas trans no aportan ningún beneficio, por lo contrario, solo aumentan el riesgo de enfermedades del corazón. Son las grasas más dañinas para la salud y no se necesita consumirlas en ninguna cantidad.

Aunque se deberían evitar, la OMS sugiere como máximo el consumo de 1% de este tipo de grasas de las calorías totales de la ingesta diaria, ya que además pueden provocar:

  • Aumento de colesterol malo y reducción del bueno
  • Acumulación de colesterol en las arterias
  • Incremento de enfermedades cardiacas
  • Riesgo de padecer diabetes
  • Aumento de peso

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POB/KPM