Hasta ahora no existe una manera infalible y eficaz para evitar el cáncer de mama, aunque existen algunas medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo.

Para esto, la Sociedad Americana contra el Cáncer recomienda mantener un peso saludable, tener actividad física, evitar el consumo de alcohol y tabaco, así como acudir periódicamente al médico para tener chequeos de control.

En algunos casos, las mujeres han explorado otras opciones como la mastectomía profiláctica para prevenir el desarrollo de tumores que lleven al cáncer.

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La Sociedad Americana contra el Cáncer explica que una mastectomía profiláctica es una cirugía para extirpar uno o ambos senos para reducir las probabilidades de padecer cáncer de mama.

Sin embargo, esta opción no es absoluta ya que no garantiza al cien por ciento que, al hacer la extracción, el cáncer no se presente.

El oncólogo Ismael Moyaho explicó a Poblanerías que este procedimiento puede recomendarse solo en los siguientes casos:

*Si tiene un antecedente familiar directo de cáncer de seno, como madre o abuela.

*Si tiene una mutación de los genes BRCA1 o BRCA2 u otros que aumenten el riesgo de tener cáncer de mama y que se detectan a través de pruebas genéticas.

*Si recibió radioterapia en el pecho antes de los 30 años; o si tiene o ha tenido cáncer de mama.

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Como cualquier tipo de cirugía, una mastectomía puede conllevar riesgos y efectos secundarios, algunos de los cuales podrían afectar la calidad de vida.

Riesgos

Aunque una mastectomía profiláctica puede disminuir el riesgo en un 90% o más, la cirugía no garantiza que no se presentará el cáncer, pues no es posible eliminar todas las células del seno. Estas células que quedan podrían convertirse en cáncer.

Desafortunadamente, no hay forma de saber con certeza y con antelación si una mujer se beneficiará de esta cirugía. Por ejemplo, la mayoría de las mujeres con una mutación en el gen BRCA1 o BRCA2 padecerá cáncer de seno en algún momento”, advierte la Sociedad Americana contra el Cáncer.

El doctor Ismael Moyaho Acevedo explica que, en las mastectomías, los cirujanos han optado por dejar el espectro areola pezón para facilitar la reconstrucción del seno.

Incluso, el tejido mamario puede encontrarse en el pecho, axila o piel, en la parte superior de la pared abdominal o por encima de la clavícula.

Medidas de prevención y atención

La fundación FUCAM señala que la alta incidencia del cáncer puede relacionarse con el número de mujeres que año con año llegan a la edad de riesgo (40 años) y por el estilo de vida:

  • dieta con grasas
  • sobrepeso
  • embarazos después de los 35
  • no amamantar
  • uso indiscriminado de hormonas
  • consumo de alcohol y tabaco, entre otros.
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Debido a esto, otras opciones para la detección temprana y la reducción de riesgos son:

Autoexploración. Es el método más sencillo para detectar cambios en los senos. Se recomienda realizarla entre 7 y 10 días después de haber iniciado la menstruación y la mujer que ya no menstrúe debe seleccionar un día al mes.

Mastografía.: Se trata de una radiografía de la glándula mamaria que permite detectar lesiones no palpables y a través de esta realizar un diagnóstico oportuno de la enfermedad.

Se recomienda hacer este estudio a mujeres que no muestren signos ni síntomas de cáncer, ya que su propósito es detectar anormalidades en las mamas que no son perceptibles al tacto.

 

 

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POB/LFJ