En Santa Cruz Nundaco, Oaxaca, tienen la creencia de que las almas de los difuntos regresan en Día de Muertos en forma de mariposas, de acuerdo al Códice Florentino, el documento original de la historial general de las cosas de Nueva España.

En el libro III, capítulo tres, describe que, después de cuatro años de haber fallecido, las almas se convierten en mariposas, aunque antes también podían transformarse en aves.

Libaban las flores en todas partes y venían a la tierra a libar todo tipo de flores: equimitl «hojas de colorín», tzompancuahuitl «colorines», xioxóchitl «cabello de ángel», tlazoxiloxóchitl, «colliandra», se lee.

Aunque es una creencia que surgió entre los purépechas, quienes creían que las almas regresaban en forma de mariposas monarca, específicamente.

Es de recordar que esta especie comienza su arribo a México durante octubre y noviembre, de acuerdo a la Secretaría de Medio Ambiente y recursos Naturales (Semarnat), y por ello los purépechas interpretaban su llegada como el anuncio de la visita de los difuntos.

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Otra de las creencias que giran en torno a esto en México, es que los muertos viajan en las alas de las mariposas y es así como llegan a los altares.

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POB/KPM