OPINIÓN: Barbosa vs Esparza ¿Hasta dónde y hasta cuándo?

coloquio-de-los-perros-header

Alumnos, trabajadores, académicos, investigadores, administrativos de la BUAP han manifestado su apoyo a Alfonso Esparza Ortiz. #YoConMiRector es la etiqueta que lucen, sustentan y optimizan en redes sociales para reiterar el apoyo personal al rector.

La Auditoria Superior del Estado, ASE, está investigando “las cuentas” de la BUAP. La Fiscalía General del Estado ha presentado tres denuncias en contra de Esparza Ortiz.

Ya no es contra la BUAP. Es contra el rector.

La BUAP, a través de Rosa Icela Ávalos Méndez abogada general ha interpuesto una demanda ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, CNDH, debido a que “el gobierno local está atentando contra los derechos relacionados con la seguridad, certeza jurídica y libertad de pensamiento”, además de la violación a las libertades de Alfonso Esparza Ortiz.

El rector se ha declarado dispuesto a responder legalmente y pide a la Fiscalía General de la República y a la Auditoría Superior de la Federación, alegando que la ASE promueve en su contra denuncias del fuero federal que no son del fuero común.

Universitarios han firmado cartas, desplegados, peticiones, exigencias y las han hecho llegar a los tres poderes del País. Se hicieron presentes algunos de ellos, de los universitarios, ante el poder legislativo, senadores y diputados. Se presentaron en la Mañanera para dejar un documento a Andrés Manuel López Obrador, exigiendo el “fin del acoso” contra el rector.

Por su parte el gobernador ha señalado que “... la autonomía universitaria no es para defender a un pillo” en abierta alusión a su rector, y dice tener en su poder “las pruebas” que lo demuestran.

No es contra la BUAP, dice.

Resumo, en los recursos utilizados hasta ahora en el desencuentro Barbosa- Esparza, se priorizan los políticos. Los legales se han agotado y siguen su curso. La denuncias ante la ASE, la FGE son las legales. En ellas no tienen que ver hasta ahora, los tres poderes de México.

Ni resolverá, como antaño, el Presidente de la República. Ni su esposa. Ni la CNDH. Ni la Mañanera.

Desde siempre, el desencuentro huele a político. Pero da la impresión que ha rebasado a los dos actores principales.

¿Quién o quiénes más están detrás de los dimes y diretes?

¿Cómo y cuándo se resolverá el entuerto?

La moneda está en el aire.

--
POB/AAG