ANÁLISIS: Por dónde entrarle a Disney Plus

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Disney Plus llegó a México el pasado 17 de noviembre, un año después de su estreno en Estados Unidos y, si bien es cierto que es imposible predecir el futuro, sí hay elementos para decir que se espera un éxito comercial rotundo.

El último estado financiero de Disney revela que a un año de su lanzamiento, el servicio de streaming ya tiene casi 74 millones de suscriptores en el mundo; esto sin contar el mercado latinoamericano. Como punto de contraste, Netflix tiene 195 millones de suscriptores, pero ganados en el curso de una década.  

Solo comentaré dos posibles efectos que tendrá la irrupción de Disney Plus en la industria. Primero, las cadenas de exhibición de cine –en estas coordenadas léase Cinépolis y Cinemexsufrirán un duro golpe, puesto que ahora muchas películas con potencial taquillero no pasarán por las salas. Tal es el caso de Soul, la más reciente creación de Pixar y de la cinta La dama y el vagabundo.

Segundo, el que Disney cuente con su propia plataforma hace que sus competidores se queden con poco contenido llamativo para niños. Esto hará que Netflix y Amazon Prime le apuesten a películas y series originales para toda la familia. Quizás veamos propuestas más atrevidas y novedosas (aquí cruce los dedos, querido lector).

Explorando la plataforma que promete ser dinamita en campo minado, uno se encuentra con decenas de títulos ‘obvios’: los clásicos animados desde Blancanieves, el universo Marvel y todo lo relacionado con Star Wars.

Siguen opciones menos esperadas. Por ejemplo, los filmes de la saga Cupido motorizado y la maravillosa Travesuras de una bruja. Y, claro, están las pequeñas gemas que vale la pena extraer y pulir. En esta categoría sin duda están los cortometrajes SparkShorts.

El estudio Pixar diseñó este programa –SparkShorts– para descubrir a los nuevos talentos entre sus colaboradores. Así, un técnico o animador que normalmente trabaja aspectos específicos de un largometraje ahora puede dirigir su propia historia, con un presupuesto muy limitado y un tiempo máximo de seis meses para toda la producción.

¿El resultado? Brillante, como casi todo Pixar. No me extrañaría que de estos cortos salga el equipo ideal para crear la próxima gran película.

Son seis los cortos disponibles en Disney Plus, mientras que otros dos están en camino. Todos tocan fibras cercanas al corazón, pero vale la pena destacar un par de títulos. Gat-Bull de Rosana Sullivan (con créditos en Monsters University y Los increíbles 2) cuenta la historia de un gato que le teme a un perro pitbull.

Este canino es maltratado por su dueño y ese sufrimiento, aunado al juego, es lo que termina por unir a dos animales destinados por naturaleza a enemistarse. La ejecución del relato es magistral, con una animación de apariencia rústica. Sullivan se decide por una estética poco común en Pixar y los dibujos de su corto parecen sacados directamente de sketches a lápiz. Una delicia.

Otra joya es Flota dirigido por Bobby Alcid Rubio, cuyo currículum incluye participaciones en Up, Valiente e Intensa-Mente. Rubio nos presenta a un bebé que es diferente al resto por su capacidad para flotar en el aire.

Esta diferencia provoca que los vecinos se sorprendan y vean en el bebé a una especie de infante maldito. El padre reprime su talento especial hasta que un día el niño se rebela mostrándose al mundo como realmente es. El momento alcanza lo sublime: el niño que juega con el papá en el parque; la flor de diente de león que se deshace.

En Gat-Bull, dos seres dispares aprenden a vivir juntos como lo hicieron antes Woody y Buzz Lightyear. En Flota se celebran las diferencias, como la de Remy que se resiste a ser un roedor de queso para convertirse en estrella de la cocina. Nosotros nos seguimos conmoviendo.

LA PALOMITA: Hace un mes, Sin señas particulares de Fernanda Valadez ganó los premios más importantes en el Festival de Morelia. La cinta ya está disponible en Filmin Latino.

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“Irresponsibility is part of the pleasure of all art” P. Kael

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POB/LFJ