El Ministro de Salud de la República Democrática del Congo, el doctor Eteni Longondo en conjunto con la OMS anunciaron el fin del undécimo brote de ébola registrado en el país africano.

Este brote se suscitó en la provincia de Équateur, zona que colinda con la República Centroafricana y el Congo, siendo una región de difícil acceso para los médicos pues las aldeas se encuentran en la selva, pudiendo ingresar únicamente con lanchas o helicópteros.

Fue en junio del presente año cuando comenzó el brote, y las autoridades sanitarias temían que pudiera llegar a Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo y combinarse con la pandemia del COVID-19, pero los médicos pudieron contener la enfermedad en la región registrando 130 casos confirmados y 55 muertes por la misma.

La tasa de mortalidad de esta enfermedad es del 50%, una tasa muy alta comparándola con el coronavirus, del cual la tasa de mortalidad es entre el 2 y 4% de acuerdo a cifras de la OMS.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) indicó que estos brotes de ébola en el continente africano han dejado lecciones importantes para el manejo de las vacunas que potencialmente se utilizarán para el COVID-19 ya que ambas dosis requieren ser resguardadas a bajas temperaturas para conservar su efectividad.

Desde el inicio del brote se aplicaron más de 40,000 dosis de vacunas a los habitantes congoleños para prevenir el esparcimiento de la enfermedad.

 

 

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POB/RPC