A un año del “paciente cero”, el primer caso de COVID-19 registrado en Wuhan, China, cinco proyectos han informado avances prometedores para acabar con la pandemia.

Actualmente, se estima que hay más de 200 vacunas en desarrollo en todo el mundo. Esta semana, los laboratorios de Pfizer y Moderna anunciaron datos favorecedores en los ensayos de la fase 3 de sus vacunas.

Pfizer

Basándose en datos preliminares, Pfizer, en alianza con BioNTech, anunció que su vacuna contra el coronavirus demostró ser eficaz en más de 90% de los participantes no contagiados.

El estudio evalúa potencial de la vacuna para brindar protección contra COVID-19 en aquellos que han tenido una exposición previa al SARS-CoV-2, así como la prevención de la vacuna contra la enfermedad.

La vacuna, que se aplica en dos dosis, separadas por tres semanas, está diseñada para generar inmunidad. Utiliza un fragmento pequeño del código genético del virus que, al introducirse al cuerpo, el sistema inmune reconoce al agente externo y comienza a atacarlo.

Pertenece a un tipo de vacunas llamadas ultrafrías, porque deben transportarse a temperaturas por debajo de los -70º C.

Moderna

Moderna, con sede en Cambridge, Massachusetts, desarrolló una vacuna en colaboración con investigadores del Centro de Investigación de Vacunas, que forma parte del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas.

Basándose en una revisión temprana del estudio, la compañía asegura que la vacuna tiene una eficacia de 94.5%, un resultado que superó la estimación que se había realizado. Sin embargo, estará disponible –probablemente– hasta la primavera de 2021.

La vacuna de Moderna requiere almacenarse y transportarse a una temperatura de -20º C. Un manejo incorrecto podría volverla inactiva.

De acuerdo con los investigadores del proyecto, en refrigeración, la vacuna tiene una vida útil de 30 días y durará 12 horas a temperatura ambiente.

Sputnik V

Sputnik V es la primera vacuna registrada en el mundo a base de una plataforma probada basada en vectores adenovirales humanos.

¿Cómo funciona? Los “vectores” trabajan como vehículos que introducen material genético de otro virus en una célula. El gen del adenovirus, que es el causante de la infección, se sustrae y en su lugar se inserta un gen con el código de la proteína de otro virus.

El elemento insertado es seguro para el organismo y ayuda al sistema inmunológico a reaccionar y producir anticuerpos que protegen de la infección.

Según los investigadores, la plataforma tecnológica basada en vectores adenovirales permite la creación de nuevas vacunas de forma rápida y eficaz a través de la modificación del vector original de transmisión con material genético de nuevos virus, lo que permite obtener nuevas vacunas en poco tiempo.

Los adenovirus humanos están considerados entre los más sencillos de modificar con estos fines. Por eso se han convertido en vectores muy populares.

Actualmente se encuentra en la lista de la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre las 10 principales vacunas candidatas que se acercan al final de los ensayos clínicos y al inicio de la producción en masa.

CanSino

La vacuna Ad5-nCoV de origen chino y desarrollada por CanSino Biologics en colaboración con el Instituto de Biotecnología de Beijing ha comenzado la etapa 3 para conseguir la aprobación médica de la vacuna en territorio mexicano con pacientes voluntarios infectados por el Covid-19.

La fase 3 de la vacuna Ad5-nCoV se está realizando en México, Pakistán, Arabia Saudita y Rusia, donde esperan aplicar más de 40,000 dosis de la vacuna para probar la eficacia de la vacuna.

La  empresa china espera realizar la última aplicación de la vacuna el próximo 31 de noviembre, para así recabar los datos y concluir la investigación correspondiente a la tercera fase el próximo 31 de julio de 2021.

En octubre, la Secretaría de Salud Federal aprobó que se llevaran a cabo la investigación de Fase 3 en México en la cual se aplicarán 15 mil vacunas a pacientes quienes se hayan ofrecido como voluntarios y estén infectados con coronavirus.

AstraZeneca

México producirá la vacuna “AZD1222” desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca. Su producción y distribución comenzará en el primer semestre de 2021.

La multinacional farmacéutica británico-sueca AstraZeneca firmó un acuerdo con la Fundación Carlos Slim para contribuir a la producción en Argentina y México y distribución en América Latina, de la vacuna COVID-19, AZD1222.

Este acuerdo proveerá entre 150 y 250 millones de dosis en la región, excluyendo Brasil, que será cubierto por el acuerdo de AstraZeneca con el Gobierno Brasileño anunciado en junio pasado. Se espera iniciar los envíos en el primer semestre de 2021, en caso de que los ensayos clínicos resulten exitosos.

Universidad de Oxford, anunció resultados provisionales de un ensayo clínico de fase I y II en el Reino Unido que mostró respuestas inmunes sólidas contra el virus SARS-CoV2 en todos los participantes. En estas fases se estudiaron a 1,700 sujetos para observar la tolerabilidad de la vacuna y demostrar la respuesta inmune. En esta fase, el 100% de los sujetos obtuvieron una respuesta inmune.

El equipo de la Universidad de Oxford, liderado por la doctora Sarah Gilbert, creó la vacuna a partir de un virus genéticamente modificado que causa resfriado común en chimpancés. Este a su vez fue modificado genéticamente para que no cause infecciones en los humanos y para hacerlo más semejante al coronavirus.

 

 

--
POB/LFJ