OPINIÓN: ¿Biestro, Claudia o Armenta? La disputa en Morena

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El proceso electoral de este 2021 dejará huela por varias características propias del y por la actuación de partidos, políticos, aspirantes y corrientes.

No solo es, dicen los enterados, “la elección más grande de la historia en México”, por el número de puestos, curules, espacios, que se disputan y cantidad de aspirantes que pretenden asegurar su futuro político y económico.

Se trata, en lo hechos inéditos, del amasiato entre PRI, PAN, PRD; de las diferentes, varias, muchas, corrientes que se autodenominan Morena y que al final son partiditos o grupos con intereses ajenos a a la franquicia de moda y que sumados la conforman.

En el caso de Puebla, las “armas”, los recursos e intereses, han salido a relucir. La presidencia municipal estará harto disputada. Daría la impresión que la verdadera elección será dentro de Morena.

Claudia Rivera Vivanco, Gabriel Biestro Medinilla y Alejandro Armenta Mier, representan las aspiraciones con mayores posibilidades y son fieles representantes de fuertes corrientes en Morena.

La primera, Rivera Vivanco, ha modificado su estrategia en atención a sus aspiraciones. Ha reducido su exposición mediática en los conflictos y temas políticos, está más arropada por su equipo municipal, su familia consanguínea ha logrado posicionarse en la estructura partidaria y ella ha reducido los mareos que provocan el ejercicio del poder.

Gabriel Biestro Medinilla ha crecido políticamente. Ha logrado construir una imagen y propuesta propia, aún cuando todavía es notoria su relación, para bien y para mal, con Miguel Barbosa Huerta. Ha tenido presencia en todos los temas en discusión actual y su crecimiento individual es proporcional al nerviosismo de contrincantes que lo han manifestado con una andanada mediática en su contra.

Alejandro Armenta Mier no ha dejado de considerar que la alcaldía es un escalón rumbo a la gubernatura. Se ha movido y ha logrado penetrar el escenario político nacional que lo ha fortalecido y lo coloca como un aspirante con apoyo central. Cualquiera que sea el candidato, el reto es restañar las heridas del proceso interno para mantener el municipio de Puebla tres años más.

¿Lo lograrán?

Habrá que esperar.

El tiempo es poco.

La disputa es mucha.

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POB/RPC