OPINIÓN: Morena en Puebla, un reto difícil

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Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta no pudo o no quiso convertirse en el líder que unificara los intereses de Morena en Puebla.

Dadas las condiciones en que llegó al gobierno de la entidad, una de sus principales tareas era convertir a Morena en un ente monolítico que agrupara a todos los personajes y corrientes que se expresaban. Darles su lugar. Reconocer su trayectoria. No pudo. O no quiso.

Llegó al puesto de gobernador como un triunfo de la corriente morenista que lideraba a nivel nacional Yeidckol Polevnsky, que frenó la propuesta de Ricardo Monreal.

Y arremetió contra quienes siendo militantes de Morena no coincidían con su liderazgo. No los ganó. Los perdió. No le costo mucho esfuerzo.

A Claudia Rivera Vivanco, que cuenta con fuerza y estructura propia dentro de Morena, quiso incorporarla a su fuerza, sometiéndola, agrediéndola, minimizándola. No usó el respeto como el vehículo para entablar relación política.

Su gestión política partidaria ha atomizado a Morena en Puebla.

En ese escenario se le complica a Morena el triunfo en Puebla, en la madre de todas las elecciones, la de este 2021.

La mejor muestra es la presidencia municipal de Puebla, que cuenta ya con ocho aspirantes, cuyo destino final será decidido por los jerarcas nacionales.

Alejandro Rojas Díaz Durán, senador suplente de la República y fundador de la corriente Ala Democrática, ya abrió fuego. Ha circulado un video de poco más de un minuto, en el que se refiere al “impresentable gobernador Barbosa” y pide a los morenistas poblanos que “no permitan que nos den a tragar camote, porque ese impresentable gobernador más tardó en llegar que en morder la mano que lo llevó al poder.”

Así las cosas, Morena tiene un reto mayor en Puebla: conservar la presidencia municipal de Puebla.

A esperar.

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POB/RPC