PELÍCULA: Josep Bartolí, el poder del dibujo

PEDRO-SOLA-columnas-headers-poblanerias

En abril de 2015, la casa de subastas Doyle en Nueva York ofertó 25 cartas de amor escritas por Frida Kahlo. Una de las cartas incluye este par de líneas: “El amor es como un aroma, como una corriente, como la lluvia. Sabes, cielo mío, tú llueves sobre mí y yo, como la tierra, te recibo”.

Este desborde pasional, lleno de poesía, no iba dirigido a Diego Rivera sino al dibujante catalán Josep Bartolí. Artista poco conocido, es imposible reducir a Bartolí a la figura del donjuán. Trabajó como ilustrador de libros, de la revista Holiday y como escenógrafo. 

Su primera faceta como dibujante está al centro de la película Josep, dirigida por el caricaturista francés Aurel, que con esta obra debuta en el terreno de los largometrajes. En palabras del propio Aurel, se trata de una “peli dibujada”, más que animada.

Así, el movimiento entre cuadros es mínimo y la película está compuesta por fotogramas (dibujos maravillosos) que no persiguen tanto la fluidez como el impacto dramático. El espectador se enfrenta a una animación poco convencional que, sin embargo, transmite la angustia y el terror experimentados por el protagonista.

El protagonista es Josep Bartolí habitando un campo de concentración en el sur de Francia. Febrero de 1939. Políticamente de izquierda, el catalán se unió al bando republicano en la Guerra Civil Española.

Los campos de concentración eran espacios de humillación para los refugiados españoles, parias del momento. La cinta de Aurel captura a la perfección la crueldad de los gendarmes franceses, el hambre y la tortura. Un tono sombrío que empata al dibujo con la narrativa.

La historia de Bartolí –que acabó viviendo en México y luego en Nueva York– es relatada desde la perspectiva de un gendarme ya muy viejo, postrado en su cama, con su nieto atento a los recuerdos. Este oficial ficticio es la figura de autoridad benevolente, el hombre que ayudó al dibujante a escapar de la muerte. El que le dio lápiz y papel para registrar la batalla de la vida.

Bartolí publicó en tierras mexicanas el libro Campos de concentración 1939-194… (1944), que es el punto de partida para esta película. Aurel tiene el acierto de presentar varias viñetas del artista catalán en pantalla, lo que provoca la impresión de estar recorriendo con la mirada una especie de historieta o novela gráfica.

Josep es poderosa por diferentes razones. Las imágenes no cuentan con gran movimiento, pero el sonido es continuo, todo un complemento perfecto. La fijeza de las imágenes ayuda a experimentar los escalofríos propios del terror, sensación imposible sin el uso inteligente del sonido.

Un ejemplo: El protagonista hace amistad con unas mujeres españolas, que le coquetean. Después, el director alterna fotogramas de Bartolí en el campo de concentración con otros de un gendarme malvado con cara de cerdo. Simultáneamente, los gritos y gemidos de una mujer que está siendo violada. La secuencia conmueve. Desespera como si nosotros estuviéramos en el campo, sin poder pelear contra los abusos más nefastos.

Otro mérito de Josep es su naturaleza dual, que viene desde el guión. Es una pieza de memoria histórica –el narrador recuerda, cuenta lo sucedido en el pasado–, pero también logra ser espejo del mundo en el presente. México trata a los migrantes centroamericanos de una manera no muy distante a la que adoptaron los franceses en 1939.

Finalmente, el arte de Bartolí y de Aurel es la fuerza con la que pisa esta película para dejar huella. Fuerza que se eleva en los créditos finales con una versión cantada de Guerra, poema de Miguel Hernández, asesinado por el régimen de Franco:

La sangre enarbola el cuerpo,
precipita la cabeza
y busca un hueco, una herida
por donde lanzarse afuera.

La sangre recorre el mundo
enjaulada, insatisfecha.
[…] suena
detrás del innumberable
muerto que jamás se aleja.

Una de las cuatro cintas de animación seleccionadas por el Festival de Cannes en 2020, Josep está disponible en MUBI. Puede verse gratis, hasta el 15 de febrero, en la página del Festival de Morelia.

LA PALOMITA: Ya están las nominaciones a los Globos de Oro. Comentarios la próxima semana.

Pueden contactarme en Twitter, a través de:

“Irresponsibility is part of the pleasure of all art” P. Kael

--
POB/LFJ