Doxing: la práctica de usar información privada para dañar a personas

El doxing se ejerce de forma negativa y afecta a la personas u organizaciones, ya que usan información sensible o privada en su contra

Cuando alguien usa información privada, sensible o de identificación sobre una persona u organización, que consiguió mediante una investigación en las redes sociales de ellas o incluso en hackeos, con el propósito de intimidar, humillar o amenazar, está ejerciendo la práctica de doxing.

En entrevista con Poblanerías, Norma Pimentel, presidente del Capítulo Puebla de la Barra Mexicana Colegio de Abogados, el término doxing proviene de la abreviación “dox” (“documentos” en inglés) y tiene por objetivo obtener información, a través de una investigación que se realiza mediante redes sociales o hackeos, sobre la vida privada o pública de una persona u organización, con un objetivo negativo.

Puede llegar a intimidar, humillar, o generar algún tipo de amenaza, extorsión, hostigamiento o alguna sobreexposición publica en referencia a datos que sean sensibles o considerados información personal”, explica.

Agrega que, si bien existe el derecho humano de acceso a la información pública, también está el derecho a la máxima intimidad y privacidad de los datos sensibles de todas las personas físicas, independientemente de si son o no servidores públicos.

Por ejemplo, en el caso de la realización de notas periodísticas, se debe cuidar que no se revelen datos que puedan poner en riesgo a las personas.

Hoy por hoy, con tantas redes sociales públicas, de manera inconsciente, entregamos demasiada información. Estamos dejando, sin darnos cuenta, información sensible, datos personales. Muchas veces compartimos nuestra ubicación exacta, subimos fotografías personales y en ocasiones contenidos que involucran a menores de edad y los ponemos en un riesgo innecesario; cuando no sabemos quiénes puede ser estos ojos de terceras personas que buscan y rastrean información”, añade.

Asimismo, se ejerce cuando hackean bases de datos como de escuelas, empresas, o incluso correos electrónicos y servicios de mensajería privada.

Para Samantha Páez, del Observatorio de Violencia de Género en Medios de Comunicación (OVIGEM), el doxing es algo común en contra de movimientos sociales y que tiene como consecuencia daños psicológicos, como miedo e inseguridad.

Consideró los medios de comunicación incurren en doxing por dinámicas nocivas de ver “quién tiene primero la nota”, “quien saca primero algo”, dejando de lado la verificación de información.

Yo lo que creo es que los medios de comunicación no están teniendo el filtro de verificar la información y repiten el discurso que encuentran en redes sociales, donde se publican datos e información que no ha sido comprobada y caen en repetir la violencia digital”, puntualiza.

Criminalización, estigmatización y doxing contra feministas en Puebla

Tras las dos marchas que se realizaron en Puebla por el Día Internacional de la Mujer, también conocido como #8M, algunos medios de comunicación publicaron información que criminaliza y estigmatiza las protestas feministas.

Marcha 8M Puebla
Feministas durante la marcha del #8M, convocada por Coatlicue Siempre Viva. Foto: Karen Mojica.

Publicaron el caso de una mujer que se vio afectada, debido a que su automóvil sufrió pintas y ruptura de vidrios; así como hechos de iconoclasia que se presentaron –algunos contra la comunidad trans–, actos anarquistas, entre otros.

Al respecto, los dos grupos de feministas que se manifestaron el 8 de marzo en Puebla, emitieron sus posicionamientos:

1 Coatlicue Siempre Viva: en un comunicado junto a otros colectivos, reprobó la manipulación de información que se ha hecho para criminalizar la lucha feminista y desinformar a la población.

En el texto, se denuncia intereses políticos-electorales –por parte de las autoridades estatales– para para desarticular el movimiento debido a que culpan a algunas de las manifestantes por realizar daños en y a las afueras del Congreso del Estado.

La identidad de estas mujeres fue publicada por algunos medios quienes señalaron directamente de ser trabajadoras del Ayuntamiento de Puebla; esta práctica se relaciona con el doxing. Además de que en la información presentada, se habla de una sola marcha, aunque se realizaron cuatro distintas durante dos días, lo que ha provocado desinformación.

Finalmente, anunciaron la implementación campaña #NosCuidamosTodas.

2

El Frente Feminista Radical de Puebla, junto al Bloque Negro de Puebla, fue el segundo grupo que marchó el lunes 8 de marzo, quienes compartieron en transmisiones en vivo su protesta a las afueras del Congreso del Estado.

A ellas se les adjudicó el caso de la mujer que reportó los daños en su automóvil; sin embargo, rechazaron haber realizado esas acciones argumentando que actúan “bajo acciones de estrategias anarquistas, que constituyen meramente en derrocar al Estado”, es decir que sus acciones se dirigen contra instituciones de poder dentro del Estado, no contra mujeres civiles.

En un comunicado se deslindaron de las acciones contra automóviles estacionados a las afueras del Congreso del Estado y aseguran que las mujeres que participaron en eso no pertenecen al Frente ni al Bloque.

Aun así, se solidarizaron con la mujer afectada y realizaron una colecta de dinero para pagar los daños.

Denuncia CDH

Sobre la exposición de la identidad de las mujeres, señaladas como culpables en los daños, Damián Romero, secretario general del Ayuntamiento de Puebla, dijo que dos son trabajadoras de la institución pero no participaron en los hechos.

Este tipo de conductas en las que se busca exponer a dos personas trabajadoras, a la crítica al escarnio público, están afectando gravemente los derechos y la seguridad de las dos personas que han sido constantemente expuestas por diferentes medios de comunicación”, puntualizó.

Señaló que apoyarán a las afectadas para que presenten una denuncia ante la Comisión de Derechos Humanos y condenó la utilización de medios de comunicación para exponer a las mujeres a ataques en redes sociales y espacios públicos.

Vianeth Rojas Arenas, encargada de despacho de la Secretaría para la Igualdad Sustantiva de Género Puebla, agregó que dichos medios sí están ejerciendo doxing, porque tomaron fotos de las mujeres que participaron en marchas pasadas para manipular la información y asegurar que son de este #8M; es decir, sacaron las imágenes de contexto para dañar su imagen.

Esto es poner en peligro la seguridad de las compañeras que se están viendo reflejadas en los medios de comunicación. No vamos a permitir que se les amedrente de esta manera y van a tener todo el acompañamiento desde aquí”, aseguró.

Mientras que REDefine Puebla, lanzó su posicionamiento sobre dos de sus compañeras a quienes también han señalado como participes en los daños, y como empleadas del Ayuntamiento de Puebla, pero aclaran que ambas cosas son falsas.

¿Cómo debieron cubrir los medios de comunicación?

Samantha Páez señala que entre las recomendaciones que se realizan a los medios informativos que realizarán coberturas relacionadas con protestas feministas destacan:

* Centrar la información en el fondo del problema; muchas veces en las coberturas, la información se centra en destacar los conflictos o tensión, sin señalar las demandas que tienen estas movilizaciones.

* Hacer visible todo lo que está detrás de la marcha, como la organización de las mujeres, el apoyo, la sororidad. Destacar cómo los movimientos se logran articular para lograr las movilizaciones y su visibilización.

* Documentar y contextualizar por qué ocurren estas exigencias; en el caso de Puebla, mencionar que se cuenta con una Alerta por Violencia de Género en 50 municipios del estado, incluida la capital.

*Tomar imágenes de tensión o conflicto abona a la narrativa que criminaliza las protestas sociales; por ello, debe haber un contexto que le ayude al lector a entender por qué sucede esto.

 

 

 

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POB/LFJ