OPINIÓN: La curva 4 de Baréin

Vamos a recordar por mucho tiempo la curva 4 del circuito de Baréin. Le costó a Checo Pérez la clasificación a Q3 y, potencialmente, la victoria a Verstappen.

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Red Bull y sus fans (me incluyo) vamos a recordar por mucho tiempo la curva 4 del circuito de Baréin. Particularmente recordaremos la polémica alrededor de los límites de pista en esa curva y las penalizaciones por no respetarlos. Por un lado, le costó a Checo Pérez la clasificación a Q3 y, potencialmente, la victoria a Max Verstappen.

De inicio, vale la pena tener en cuenta que en Fórmula 1 no está permitido que los pilotos salgan de la pista y se reincorporen si eso les otorga alguna ventaja, por ejemplo al hacer un rebase. Por las características de cada circuito, hay zonas —especialmente a la salida de algunas curvas— en las que esos límites son cuidados con mayor esmero. Tal es el caso de la curva 4 del circuito de Baréin.

Uno de los pilotos que batalló con esos límites fue Sergio Pérez. En su debut con Red Bull, solo consiguió calificar en la décima primera posición debido a que durante la sesión de calificación excedió el límite de pista en una ocasión y no consiguió un tiempo competitivo durante su segundo intento en Q2.

Mención aparte merece el fallo eléctrico que casi lo deja fuera de la carrera. El mexicano debió arrancar desde la última posición en la parrilla hasta finalizar quinto y llevarse el título de Piloto del Día.

La misma curva fue el escenario de uno de los momentos más emocionantes del Gran Premio. Hacia el final de la carrera, Max Verstappen tenía al alcance a Lewis Hamilton, quien lideraba la carrera. El escenario se encontraba claramente a favor del neerlandés: contaba con neumáticos frescos, un auto competitivo y en cada vuelta estaba recortando la distancia que lo separaba del británico.

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A unas cuantas vueltas del final, el piloto de Red Bull rebasó al campeón reinante en la famosa curva 4. Unas pocas curvas después, Verstappen cedió el liderato de la carrera a Hamilton y no pudo alcanzarlo nuevamente.

Lo que de inicio parecía una muestra más del tesón y habilidades del campeón, en realidad obedeció a una orden de Red Bull a su piloto, ya que para completar la maniobra de rebase, Verstappen salió de la pista en la curva 4. De esta forma, el equipo buscó evitar una sanción para su piloto aunque eso significó ceder la victoria.

A pesar de la polémica que pueda existir al respecto —el propio Verstappen se mostró en desacuerdo con la decisión— la buena noticia para Fórmula 1 es que finalmente Mercedes parece tener un competidor a la altura de sus prestaciones. Este fin de semana, la categoría tuvo uno de sus inicios más emocionantes de los años recientes.

Espero que para el próximo GP (Italia, del 16 al 18 de abril) la competencia se mantenga. No es algo en contra de Mercedes y su dominio, pero la categoría ya extrañaba batallas de este nivel. Tampoco hay que perder de vista a los equipos de “media tabla”. Ferrari y McLaren pueden dar buenas sorpresas en el próximo Gran Premio.

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