En enero de 2021, el gobierno de México publicó el reglamento que norma el uso, venta y distribución de cannabis medicinal, a cuatro años de que se reformara la Ley General de Salud para reconocer su uso farmacéutico e industrial.

Este reglamento contempla permisos para sembrar la planta con fines de investigación y fabricación, así como la prescripción de medicamentos.

De acuerdo con la organización ICAN, esto es un parteaguas para la industria en México, pues además de establecer mecanismos para su cultivo y producción, también es vía para garantizar el derecho a la salud.

El uso medicinal del cannabis ha sido estudiado durante años para saber cuáles son los componentes que otorga beneficios al cuerpo ante enfermedades.

CBD y THC

El cannabis está compuesto por más de 60 fitocannabinoides, siendo los más abundantes el cannabidiol (CBD) y el tetrahidrocannabidol (THC), explica ICAN.

Investigaciones sobre el CBD indican que este cannabinoide tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y sus efectos son neuroprotectores. Y, en ocasiones se prescribe como un tratamiento alternativo para enfermedades y padecimientos.

Por ejemplo, en el Informe del Comité de Expertos en Farmacodependencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aborda las ventajas del uso terapéutico de cannabis para tratar enfermedades y síntomas, como las náuseas y vómitos causados por quimioterapia, el dolor, los trastornos del sueño y la espasticidad asociada con la esclerosis múltiple.

El Centro para el Estudio del Cannabis de la Universidad de California señala derivado de una investigación, se encontraron tres potenciales usos de CBD, los cuales funcionarían como: anticompulsivo, antipsicótico y para disminuir la ansiedad.

A diferencia del CBD, el THC produce efectos psicoactivos, aunque son variados. Daniele Piomelli, director del Centro para el Estudio del Cannabis de la Universidad de California, explica que los efectos pueden oscilar entre una “relajación total y la euforia”, además de generar un incremento del apetito.

Marihuana
Foto: Aphiwat chuangchoem/Pexels

Aún así, considera que el THC es un compuesto seguro y opina que se necesitaría una dosis muy alta para causar una sobredosis.

Medicamentos

A raíz de las reformas a la Ley General de Salud, el mercado de cannabis medicinal comenzó a tener más presencia en México a través de productos como: gotas, aceites, cápsulas, cremas, bálsamos y alimentos tipo snack como gomitas.

Sin embargo, ICAN alertó que la falta de un reglamento que indicara los lineamientos y parámetros para la elaboración de los productos, era complicado saber con exactitud qué contienen.

Ahora, con el reglamento publicado en 2021, se establece que deberá existir un Laboratorio de Control que vigile las buenas prácticas de fabricación de acuerdo con los métodos y especificaciones correspondientes, para que los insumos y productos de cannabis no sean liberados para su uso o venta hasta que su calidad haya sido evaluada.

ungüento cbd
Foto: Tree of Life Seeds/Pexels

ICAN indica que la forma legal de conseguir medicamentos con CBD creados con fórmulas magistrales a través de la medicina personalizada. Este término consiste en adaptar y aplicar tratamientos o medicamentos creados específicos para cada paciente. Con este método, los usuarios pueden recibir la dosis que requiere; y el producto debe ser diseñado por un farmacéutico autorizado.

Se recomienda iniciar el tratamiento con dosis muy pequeñas; y deberá aumentar poco a poco hasta que ayude aliviar los síntomas. Todo tratamiento deberá ser indicado y vigilado por un médico autorizado.

¿Y el cáñamo?

La demanda de cannabis medicinal ha impulsado otro tipo de productos como el cáñamo, que es distinto a la marihuana.

El cáñamo es una variedad de la planta y contiene cannabinoides incluidos el THC y el CBD, aunque en cantidades más bajas, si se compara con la marihuana. Por esto, se emplea como un antipsicótico, ansiolítico, antioxidante, antiinflamatorio y anticonvulsionante, entre otros.

La organización Nación Cannabis explica que una de las diferencias entre el cáñamo y la marihuana es que el cáñamo ha sido cultivado para obtener materias primas como semillas, aceite, fibras, textiles, etc., y tiene un nulo efecto psicoactivo; en contraste, la marihuana sí ocasiona ese efecto por su nivel alto de THC.

ICAN destaca que aunque en México se permite la comercialización y uso de productos derivados del cáñamo con menos de 1% de THC, aún no hay autoridad que se encargue de verificar los contenidos y que estos no sean tóxicos para los usuarios.
 

 

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POB/LFJ