OPINIÓN: Apertura Estatal del Parlamento Británico

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La semana pasada se inauguró el año parlamentario en el Reino Unido. La ceremonia –como siempre– fue presidida por la reina Isabel II, quien con su discurso delinea las actividades y objetivos del gobierno del primer ministro Boris Johnson.

Debido a las medidas sanitarias por la pandemia de coronavirus, la reina no utilizó la vestimenta tradicional, consistente en una capa de terciopelo de casi seis metros de largo y la corona imperial, en este caso vistió un abrió azul grisáceo con sombrero a juego.

Por lo general, Westminster estaría repleto con los 600 miembros de la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores, con los barones y baronesas, vestidos con túnicas rojas. Pero, este año se sentaron a intervalos socialmente distanciados, siendo solo 74 personas presentes.

El discurso de la reina, durante la apertura, ocurre una vez al año; principalmente en primavera o después de una elección. Este protocolo le permite al primer ministro de Reino Unido, establecer su agenda para la próxima sesión del parlamento.

Los anuncios en el discurso de la reina –que es escrito por el gobierno– destacaron 30 leyes que los miembros pretenden aprobar durante el año político-legislativo que inicia el próximo año, incluidos proyectos de ley sobre infraestructura, fuerzas armadas, frontera y seguridad, vivienda, medio ambiente, tecnología, economía y salud.

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Para la Corona, el evento fue una oportunidad de enviarle una señal tranquilizadora a la sociedad sobre la continuidad de la monarquía constitucional de Gran Bretaña, después de un periodo turbulento para la familia real.

Por otro lado, le permitió al gobierno de Boris Johnson “normalizar” el ejercicio de la política, después de la agitación del Brexit y de la pandemia de COVID 19 que paralizó al país.

Con una mayoría de legisladores del Partido Conservador, después de una serie de victorias en las elecciones locales en Reino Unido, es probable que el primer ministro logre aprobar gran parte de su agenda, a pesar de la oposición del Partido Laborista.

Con este fervor, Johnson tiene la intención de proponer una ley que le permita convocar elecciones generales. Esto tendría la intención de convocar para 2022 los comicios  (inicialmente estaban programados para 2023) y aprovechar mejor su creciente popularidad debido a la reactivación de la economía y la vacunación masiva.

Esta idea no fue bien recibida por el líder de la oposición, Keir Starmer, quien criticó al ministro por su falta de compromiso hacia la democracia.

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Asimismo, el debate se centró en los planes de Johnson de introducir una identificación con foto, para que los ciudadanos puedan votar y así evitar un posible fraude en la elección general. Sin embargo, los partidos de oposición calificaron como innecesaria dicha medida, ya que ello podría disminuir la participación de las minorías.

Durante la ceremonia, la reina enfatizó que el gobierno trabajará para “renovar la democracia y la Constitución” y garantizar unas elecciones limpias. No obstante, las señales que da el gobierno británico a la sociedad no corresponden a lo citado por la reina durante la apertura.

Es claro que el plan de recuperación post covid del ministro está más enfocado en el tema electoral que en las necesidades de la sociedad británica.

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Internacionalista por la UDLAP, vicepresidente de Somos Naciones en México A.C. y colaborador del COMCE Sur. Me gustan los libros de historia universal, poesía y tecnología. En mis pasatiempos toco la guitarra acústica. Soy un mexicano comprometido en el desarrollo de un mejor futuro.

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POB/LFJ