OPINIÓN: La otra cara de la moneda

Con Eduardo Rivera Pérez como nuevo Presidente Municipal electo en Puebla, la segunda mitad del gobierno de Luis Miguel Barbosa pinta diferente.

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Aplica la frase para la segunda mitad del período de gobierno de Luis Miguel Barbosa Huerta. La elección del 6 de junio pasado es el corte con un estilo de gobierno que parece ser ya no tendremos.

Cuando menos de actitudes.

Atrás han quedado los moles y guajolotes medicinales en contra de la COVID19 o los castigos de Dios para quienes le ganan una elección. La realidad ha demostrado que los pobres no son inmunes a la pandemia. Y es probable que en esta segunda parte de su gobierno no se excite si le agarran la oreja.

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Veremos, empezamos a ver, la otra cara de la moneda.

Negociador, tolerante, sensible, prudente, incluyente, es lo menos que sus recientes actos y acciones anuncian.

Ha guardado sus arranques para otras ocasiones.

Ojalá, Dios quiera, siga así. Que no pierda la compostura.

Ha cambiado de favorito para el 2024: Eduardo Rivera Pérez, dicen, es ahora su gallo, una vez que Gabriel Biestro Medinilla se le ha caído. Lo ha recibido, bientratado y han prometido, juntos gobernar de la mano y en beneficio de los poblanos.

En el siguiente trienio, el Señor Gobernador será bien recibido en el palacio municipal, tendrá las puertas abiertas aún sin invitación, a diferencia del anterior.

Podrá no reunirse o tener diferencias profundas con morenistas, pero ahora el PAN y el PRI serán sus amigos y acompañantes para cerrar su período de gobierno. Y es muy probable que coincidan en su candidato a sucederlo para el 2024.

Dará vida nuevamente al moribundo PRD.

Ahora ha prometido a Genoveva Huerta Villegas, dirigente panista, que apoyará a los ayuntamientos que el PAN ha logrado en la última elección.

Jorge Estefan Chidiac, insigne priista, es ya un buen amigo para el siguiente trienio. Dicen los enterados que en los últimos días las charlas han sido varias entre estos dos protagonistas del poder en Puebla.

Rumoran, dicen, anuncian, que dejará en paz a la BUAP y a su rector. Veremos. Será, auguran, otra Puebla.

Será, pronostican, otro gobernador.

Alegre, dicharachero, con buen humor, amigable.

¿Será?

Veremos.

Es cuanto.


POB/PCL