Puebla: Casas vecinas al socavón también presentan daños

El socavón en Santa María Zacatepec, en el municipio de Juan C. Bonilla, continúa creciendo y las casas que se encuentran alrededor comienzan a presentar grietas.

Multimedia: Juan Carlos Sánchez
Texto: Lizeth Flores
Asistencia: Pamela Camacho

El socavón de Santa María Zacatepec sigue creciendo. Bastaron unas horas para que su diámetro aumentara a 97 metros de diámetro, de acuerdo con el último reporte de las autoridades.

Para darse una idea de la dimensión, en el socavón de Juan C. Bonilla podrían caber las torres de la Catedral de Puebla –que miden 70 metros– y sobraría espacio.

Todos lo quieren ver. Se ha convertido en una atracción no solo para los habitantes de Zacatepec, sino para aquellos que viven en municipios vecinos. Unos vienen de Huejotzingo, otros de Domingo Arenas, unos más de Puebla. Incluso, algunos hicieron el viaje desde Tlaxcala.

Con un tanto de curiosidad y otro de asombro, sacan sus teléfonos, toman fotos y videos de lo que a ras de tierra se puede ver. Todos tienen hipótesis sobre lo que pudo haber ocasionado el inmenso agujero y se preguntan ¿a dónde se va la tierra?

Socavón Santa María Zacatepec, Puebla
El desprendimiento de la tierra ya alcanzó la propiedad más cercana. Foto: Juan Carlos Sánchez

Las dudas

Algunos vecinos creen que la existencia del jagüey es lo que lo provocó. Recuerdan que sus padres y abuelos, de quienes heredaron las tierras de trabajo, les contaban sobre el agua que antes había ahí. Están convencidos que se trata de una obra de la naturaleza, que reclama lo suyo.

Otros más apuntan a la extracción y descarga de agua por parte de algunas empresas industriales de la zona. Creen que la descarga en vasos reguladores se ha filtrado a la tierra y se mezcló con la “vena de mar”, como le llaman al río que hay en el lugar.

Y es que la mayoría de las casas tienen pozos con alrededor de 15 metros de profundidad, de donde toman el agua que les abastece. Por eso, opinan que la descarga del agua contaminada se “encontró” en algún punto con el agua natural provocando un remblandecimiento de tierra.

El campo donde se formó el socavón, comentan los vecinos, es usado para la siembra de pasto, que posteriormente es comercializado en forma de rollo. Por eso, el espacio siempre estaba recibiendo riego, para mantenerlo verde.

En el campo donde se formó el socavón servía para la siembra de pasto. Foto: Juan Carlos Sánchez

El perímetro

Debido a la rapidez con que se desprende la tierra, las autoridades han establecido un cerco de seguridad con vallas metálicas, esto con el fin de declarar la zona de peligro y evitar que las personas se acerquen. También han hecho unas marcas circulares en un perímetro más pequeño, como una guía alrededor del hoyo.

Precisamente, del domingo al miércoles, los controles de seguridad han aumentado. Ya no se permite la entrada en automóvil, solo a pie; y continúa la vigilancia de elementos de Policía Estatal, bomberos, Guardia Nacional y Ejército.

Desde el lunes, se instaló la Misión Eco del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) que, acompañados de investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) realizan estudios geofísicos y geotécnicos para verificar las condiciones del subsuelo.

La gente se pregunta: ¿a dónde va la tierra que está cayendo? Foto: Juan Carlos Sánchez

Los otros daños

Marisela y Baltazar Pérez tienen 10 años de vivir en los campos de cultivo de Zacatepec y son compadres de Heriberto y Magdalena Sánchez, los dueños de la casa que está apunto de caer.

Cuentan que el día en que la tierra se abrió, sus nietas fueron las primeras en ver lo que pasaba. Calculan que, al inicio, el socavón medía unos 8 metros de diámetro, pero en menos de una hora, aumentó aproximadamente 20 o 30 metros.

Sorprendidos por la forma en que se desprendían los pedazos y la tierra se abría, corrieron del lugar para ponerse a salvo. Y la primera noche, la familia alojó a los dueños de la casa.

De volada, en una hora se fue todo para abajo. Yo solo le dije a mi compadre: ‘¿Sabes qué compadre?, saca sus papeles y poquito de tu ropa y vámonos’”.

Pero ahora, con el paso de los días y con el crecimiento que el hoyo ha tenido, temen que su propiedad se afecte también.

Socavón Puebla
En las últimas horas, han aparecido grietas en las paredes de las casas cercanas al socavón. Foto: Lizeth Flores Jácome

Platicaron que desde hace dos días, el desprendimiento de la tierra ha cimbrado su vivienda, ocasionando grietas en techo y paredes.

La tierra se cimbra. Ayer [martes] cimbró como a las 9 de la noche y se están formando grietas en las paredes y ventanas. Lo que hemos estado sintiendo, la tierra sí se mueve, hay movimiento. Nosotros pensamos que se está asentando porque el agua se sigue moviendo. Vimos el pozo de mi compadre, de 12 metros, y el agua se mueve”.

La señora Marisela comentó que reportaron esta situación al personal de SINAPROC; pero la respuesta fue que su casa no corría peligro. Pero, hasta ahora, nadie ha acudido a revisar si existe algún problema con la construcción.

La grieta más grande se ubica debajo de una ventana. Foto: Lizeth Flores Jácome.

La preocupación principal del matrimonio es que, cuando caiga la casa de sus compadres, la reacción ocasione daños mayores a su vivienda.

Nosotros tenemos miedo que, cuando caiga la casa, ¿qué reacción pueda tener? Se están enfocando todos allá, pero los que estamos más cercanos ¿qué va a pasar con nosotros? Estamos a la espera a ver qué nos pueden decir, los que estudian la parte de la tierra y pues ¿qué vamos a hacer? ¿nos vamos a mover?”

Comentaron que, en total, cuatro viviendas –incluida la suya– han comenzado a presentar grietas. Mientras tanto, el tiempo de espera para saber qué ocasionó ese gran agujero, tomará casi 30 días.

 

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POB/LFJ