Artículo 19 acusó que Kamel Nacif recibió un amparo que lo libera de responsabilidad por el delito de tortura en contra de la periodista Lydia Cacho, por lo que “se abre camino” a la impunidad incluyendo al resto de los acusados.

En un comunicado, externa que el Tercer Tribunal Colegiado en el Estado de Quintana Roo dio una nueva sentencia de los hechos ocurridos los días16 y 17 de diciembre de 2005, cuando Lydia fue torturada y señala que eso “no tuvo relación con la publicación del libro Los Demonios del Edén: el poder de la pornografía infantil en México”.

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Con un análisis profundamente sesgado, al momento de valorar las conversaciones telefónicas entre el exgobernador de Puebla, Mario Marín, referenciado en ellas como ‘el gober precioso’, y Kamel Nacif, reveladas en febrero de 2006, el Tercer Tribunal Colegiado consideró que, cuando Marín dice que acababa de dar ‘un pinche coscorrón a esta vieja cabrona (sic)’, se trata de una afirmación ‘vaga y genérica’ que en México es utilizada para identificar a una mujer. ‘Pero ante la falta de precisión de algún nombre, no puede concluirse que, entre todas las mujeres del mundo, los que intervinieron en la llamada se referían en específico a la sujeto pasivo [Lydia]’”, expone.

En ese sentido, expusieron que “no hay prueba fehaciente” sobre la existencia de una orden para torturar a Lydia, tampoco por el libro que publicó, por lo que la responsabilidad se reduce únicamente a los dos policías que la detuvieron.

Por ello, Artículo 19 se expresa sosteniendo que la sentencia “denota un profundo desconocimiento de los estándares internacionales en materia de derechos humanos y tiene una clara intención de exonerar a todos los autores intelectuales”, puesto que explican que las autoridades no consideraron relevante que automóviles de Kamel Nacif acompañaran de forma ilegal a los policías judiciales durante el traslado de la periodista.

Asimismo, reiteran que Lydia sí fue detenida y torturada, debido a la publicación del mencionado libro, donde señaló a empresarios y autoridades de estar involucrados en explotación sexual infantil.

Lo sucedido está lejos de ser simplemente una mala decisión. En octubre de 2020 la defensa de Lydia Cacho obtuvo información –de una fuente judicial que pidió anonimato– sobre la operación corruptora de Marín y Nacif para evitar una nueva orden de aprehensión, que finalmente fue librada en diciembre de ese año. La fuente señala a exconsejeros de la judicatura federal, que intervinieron directamente a las y los magistrados”, sostiene Artículo 19.

Por tal motivo, exigen una investigación pronta, imparcial, independiente y eficaz sobre los presuntos actos de corrupción acontecidos en el seno del Poder Judicial de la Federación, así como finalmente se haga justicia por el caso.

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POB/KPM