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El clima templado de Santa Rita Tlahuapan, Puebla, da la tierra fértil para que nazca una de las plantas más versátiles: la lavanda.

En cinco hectáreas de ese municipio, por más de 20 años, el Rancho San Martín Lavanda ha podido hacer un edén violeta, gracias a la siembra y cosecha de la planta de lavanda que destila para aprovechar sus propiedades terapéuticas y de la que fabrica aceites, cremas, exfoliantes, jabones, sanitizantes y gel antibacterial.

Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz

La planta tiene más de una treintena de variedades, pero las que se reproducen en mayor cantidad en Puebla son:

Grosso: con tallos que crecen hasta los 45 centímetros, florea en verano y se ocupa principalmente para la obtención de aceites.

Provence: con tallos de hasta 50 centímetros, su color es violeta y aroma fuerte; es comestible y es usada para crear ramos y manualidades.

Además de las anteriores, en Rancho San Martín también es posible ver las variedades de: spike, white spike, folgate, royal, velvet, española, entre otras.

La destilería

Visitar los campos morados es posible. El Rancho San Martín ofrece caminatas (previa cita) donde se recorren la destilería, el invernadero, los senderos de lavanda, así como los huertos y criaderos de conejos.

El recorrido por el lugar comienza, precisamente, en la destilería donde están las máquinas de extracción. Ahí se explica el proceso de cómo se obtienen aceite y agua destilados –con diferentes aromas– de los que se fabrican 17 productos.

Dichos aromas provienen de:

  • Plantas: lavanda, menta, tomillo, romero y lemon grass que traen de Atlixco
  • Cáscaras de cítricos: naranja, mandarina, toronja y limón
  • Ramajes, ya sea de podas autorizadas o desperdicio, entre ellos: cedro blanco, cedro limón, eucalipto, oyamel, pirul y Douglas.

Todos los aceites y esencias naturales que se fabrican de forma artesanal, tienen características terapéuticas con distintas funciones. Algunos son analgésicos, antiinflamatorios o antioxidantes; otros cicatrizantes, algunos más relajantes, antisépticos e incluso balsámicos.

Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz
Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz

Luego de la explicación, los visitantes deben dirigirse a los invernaderos, donde se muestran los diferentes tipos de lavanda que se cultivan, las variedades y usos.

Este año, han tomado la decisión de iniciar el proceso de renovación de la tierra. El proceso consiste en abonar la tierra con material orgánico, hacer rastras y surcar nuevamente las parcelas; y transplantarán a macetas las plantas que están en las parcelas.

Huertos y criaderos

El camino continúa hacia los criaderos de conejo y los huertos. Para llegar hay que subir por los senderos del bosque, acompañado de gran variedad de árboles y heleno. Al mismo tiempo, el volcán Iztaccíhuatl comienza a asomarse entre las montañas.

Llegando al punto más alto están los huertos donde se siembra: jitomate, variedad de chile, cilantro, acelgas, pepino, rábanos y zanahorias. Estos productos se obsequian a los turistas, como parte del recorrido por el rancho.

Allí mismo se encuentra el criadero de conejos, con más de 200 ejemplares y a los que se puede alimentar con plantas. En la misma zona también se ubican algunas cabañas, disponibles para la renta.

Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz

Además de los recorridos y visita por los senderos de lavanda, los turistas pueden alquilar cabañas y casas rústicas para dos, cuatro o hasta siete personas.

Los precios de renta son:

  • Cabañas 2 personas: 1,300 pesos la noche
  • Cabañas 4 personas: 1,650 pesos por noche
  • Cabañas 7 personas: 1,950 pesos por noche
  • Persona extra 100 pesos.
Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz
Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz

Pero si se desea pasar solo un día, los visitantes pueden organizar un picnic en medio de la naturaleza o bien, tomar un taller de elaboración de jabón de lavanda.

Tienda

Al final del recorrido, donde se aprendió sobre los procesos de destilación y usos de la planta, se debe visitar la tienda con todos los productos disponibles: jabón, shampoo, difusores, manualidades, llaveros, tazas de café, vajillas y hasta salsas, todo de lavanda.

Pero antes de entrar, se ofrece panqué hecho con lavanda comestible. La tienda cuenta con una terraza, ideal para sentarse y disfrutar de los aperitivos y la naturaleza.

Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz

También tienen disponible la venta de paletas y nieves hechas también con la planta como: tequila con lavanda y limón con lavanda.

Ya en la tienda, el aroma es inconfundible. El ambiente en tonos violetas armonizan la visita. Los encargados del establecimiento aseguran que no hay planta más relajante que la lavanda y por eso, hacen recomendaciones a los visitantes sobre los productos para adquirir.

Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz
Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz

Lociones para las sábanas y almohadas, sales de mar, aceites para masajes; o bien, jabones de toronja, mandarina y menta, también están a la venta.

Contacto

Para visitar el Rancho San Martín Lavanda, debe hacerse una reservación al teléfono: 55 40 26 46 13, con Manuel Cossío. La entrada no tiene costo.

¿Cómo llegar al Rancho San Martín? El lugar se ubica en el municipio de Santa Rita Tlahuapan, Puebla, casi al límite con el Estado de México.

Rancho Los Ciervos y el lago de Arcoiris Sport Fishing.

 


Este reportaje es realizado por Poblanerias.com, para colaborar a la promoción a la reactivación económica de lugares y comercios turísticos-culturales que, no tienen acceso a la publicidad en medios mainstream y cumplen con un perfil en específico para ser promovidos, y la situación actual les ha afectado. Agradecemos a la Agencia Funeraria Camino al Cielo, al distribuidor Nissan Nami: Angelópolis, San Manuel y Cholula, y a donaciones de algunos poblaneros, que han contribuido a la realización de estos contenidos, mediante patrocinios.

 


 

Texto y video: Lizeth Flores Jácome
Fotos: Juan Carlos Sánchez Díaz

 

 

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