OPINIÓN: Los pasos de un jugador de NFL a la demencia

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Semana 5 de la NFL. Cowboys recibe en su casa a Giants. Es tercera y gol para los visitantes en el segundo cuarto. 3:17 en el reloj, sale la jugada. Daniel Jones, el quarterback de Giants, hace una jugada de engaño y sale corriendo hacia la diagonal con el balón en mano. Está a cinco yardas de anotar y con la posibilidad de empatar el encuentro.

Cuatro segundos después, está en el piso. Un impacto en la cabeza, producto de un choque caso con casco con Jabril Cox deja a Daniel Jones tendido. Tarda unos segundos en levantarse, sus compañeros llegan a revisar si está bien. Comienza a caminar pero algo no anda bien, se ve desorientado, sin rumbo. Como si no entendiera qué pasa.

Rápidamente entran al campo los médicos. Inician el protocolo de conmoción que obliga a los jugadores a salir del partido para ser evaluados. Si cumplen con los criterios establecidos, podrán regresar al campo. De lo contrario, no podrán jugar el resto del partido.

Lo mismo pasó Taysom Hill, de los Saints, quien salió del partido contra Washington luego de recibir un golpe con el caso de William Jackson III, que le causó daños en la cabeza y cuello.

Estos golpes, identificados como conmociones cerebrales tienen una principal consecuencia: la Encefalopatía Traumática Crónica (ETC) o CTE (Chronic Traumatic Encephalopathy).

Y es que este mes, donde se conmemora el Día de la Salud Mental, quisiera hablar más sobre la ETC, una enfermedad que es prácticamente invisible y que ocasiona grandes problemas neuronales a quienes la padecen.

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Lo más peligroso de este trastorno es que no está relacionado con las consecuencias inmediatas de un golpe a la cabeza, sino que la repetición de traumatismos craneales pueden contribuir a la deformación del cerebro, de modo que dé lugar a la ETC.

Entre los efectos inmediatos de las conmociones están: pérdida de la conciencia, vómitos, mareos, amnesia y hematomas; pero a largo plazo se pueden identificar: depresión, ansiedad, trastorno del sueño, fatiga, irritabilidad e incluso riesgo de Alzheimer.

Luego de que la NFL reconociera la relación entre conmociones y la ETC, los protocolos para las conmociones cerebrales se actualizan cada año, así como el desarrollo de tecnología de seguridad y salud en los casos.

De los estudios realizados, se estima que la velocidad promedio de choques a la cabeza en la NFL van de los 27 a los 40 km/h, con una potencia de hasta 98 Gs. La onda de choque que se produce pasa a través del cerebro y repercute en el cráneo.

Además, se estima que, entre 1996 y 2001 se registraron alrededor de 900 conmociones. Y de 2001 a 2010, este número se multiplicó por tres.

Otro estudio publicado en Journal of American Medial Association, en julio de 2017, indicó que de una muestra de 111 cerebros de ex jugadores, 99% tenía ETC.

En 2008, la Universidad de Boston, creó el primer banco de cerebros dedicados al estudio de ETC. La doctora Ann McKee, experta en neurología de la institución, es quien ha liderado la investigación.

Ella explica que algunos de los síntomas más comunes de la encefalopatía traumática crónica se relacionan con la paranoia, la depresión y la demencia. Además, suele presentarse con mayor frecuencia en quienes comenzaron a jugar futbol antes de los 12 años.

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Por lo general, los síntomas de la ETC influyen en el comportamiento del paciente. Por ejemplo, en el cerebro de Aaron Hernández, McKee encontró una acumulación excesiva de la proteína tau en la corteza frontal. Esta parte, explica la experta, controla la toma de decisiones, impulsos y la inhibición.

Ahora lo sabemos: Aaron Hernández asesinó a una persona mientras jugaba para los Patriots; luego se suicidó. Su cerebro fue donado para el estudio, concluyendo que padecía ETC.

El camino es similar en la mayoría de quienes sufren esta enfermedad: tienen paranoia, pasan días sin dormir, presentan episodios graves de ansiedad y en algunas ocasiones, no recuerdan exactamente qué estaban haciendo, como si un momento de su vida se hubiera borrado.

La consecuencia mortal: esta enfermedad puede conducir al suicidio, como fue el caso de Aaron Hernández, Daniel Te’o-Nesheim, Phillip Adams, Terry Long, Andre Waters, Justin Strzelczyk, Dave Duerson y Junior Seau. Estos dos últimos dejaron cartas póstumas donde pedían que su cerebro fuera analizado.

Pareciera que la liga lleva mucho tiempo invirtiendo en la seguridad de los jugadores pero no es así. Reconocer que existía un vínculo entre los golpes y la ETC es algo reciente. Pero –hasta ahora– contar cuántos jugadores y ex jugadores están en riesgo de padecerla, es casi inconmensurable.

Actualmente, la empresa Zebra Technologies es la encargada de recopilar información relacionada con la seguridad en los cascos, desde a correa de la barbilla hasta su máscara facial.

Dichos datos son analizados por la NFL para conocer exactamente qué tipos de impactos son los que experimentan los jugadores, esto con el fin de fabricar cascos más seguros.

Semana 7

  • Broncos vs Browns
  • Falcons vs Dolphins
  • Panthers vs Giants
  • Bengals vs Ravens
  • Chiefs vs Titans
  • Jets vs Patriots
  • Washington vs Packers
  • Lions vs Rams
  • Eagles vs Raiders
  • Bears vs Buccaneers
  • Texans vs Cardinals
  • Colts vs 49ers
  • Saints vs Seahawks

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Lizeth Flores Jácome es periodista, directora editorial de Poblanerías. Tiene una amplia experiencia en la cobertura de eventos nacionales e internacionales. Desde foros, procesos electorales, ferias y justas deportivas.

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