El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres en el mundo. En México, representa la primera causa de muerte por cáncer en las mujeres, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

El INSP señala que, el número de muertes relacionadas con el cáncer de mama ha incrementado de forma alarmante, principalmente, por el retraso en el inicio de un tratamiento al no contar con un diagnóstico oportuno.

Mastografía

La Norma Oficial Norma Oficial Mexicana 041-SSA2-2011 recomienda que las mujeres entre 40 y 69 años se realicen la mastografía anualmente, aunque no muestren signos ni síntomas de cáncer, ya que su propósito es detectar anormalidades en las mamas que no son perceptibles al tacto.

Con las mastografías, los médicos pueden detectar tumores en los tejidos del seno que, con el tiempo, pueden convertirse en una afectación a la salud.

A través de estas imágenes, es posible ver pequeños nódulos o masas que no se pueden sentir al momento de hacer la autoexploración. En caso de descubrir alguna irregularidad, el médico podrá solicitar otros estudios para confirmar o descartar se trate de tumores cancerígenos.

Para tomar la radiografía, se debe colocar la mama entre dos láminas que la presionarán por 5 u 8 segundos.

El número de imágenes depende del tamaño y hallazgos implícitos, normalmente se toman 2 de cada mama. En caso de tener implantes o cicatrices, informarlo al personal ya que en esos casos, se requieren tomas especiales.

La fundación FUCAM hace las siguientes recomendaciones para el día de la toma de mastografía:

  • Acudir vestida con ropa de dos piezas (blusa y pantalón o blusa y falda).
  • Bañarse y no usar desodorante, ungüentos, crema o talco.
  • Se recomienda realizarla cuando las mamas estén menos sensibles, generalmente es 10 después de la menstruación. La mujer que ya no menstrúe debe seleccionar un día al año para hacerla.

Autoexploración

La autoexploración es el método más sencillo para detectar cambios en los senos. Se recomienda realizarla entre 7 y 10 días después de haber iniciado la menstruación y la mujer que ya no menstrúe debe seleccionar un día al mes.

Para realizar esta práctica, se recomienda observarse frente al espejo y buscar cambios en la forma de los senos, tamaño o superficie de la piel; especialmente hundimientos, inflación, enrojecimiento o ulceraciones.

Este procedimiento debe hacerse con los brazos a los lados, las manos detrás de la cabeza, los codos y hombros ligeramente hacia adelante.

La mayoría de los cambios anormales no son causados por cáncer, pero se debe acudir sin retraso con el médico, para que valore la necesidad de estudios que descarten el padecimiento.

Se recomienda hacer la autoexploración cada mes; acudir al médico una vez al año y si es mayor de 40 años, realizarse una mastografía anual.

 

 

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POB/LFJ