Para hacer un uso responsable de las tecnologías, el Gobierno de México presentó el decálogo para jugar videojuegos, porque detectó que el crimen organizado usa esta vía para reclutar a jóvenes.

En conferencia de prensa, Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad, dio los puntos a tomar en cuenta, para que los padres de familia, docentes y la sociedad mexicana eviten que los menores de edad sean víctimas.

Lo anterior, debido a que Ricardo Mejía Berdeja, subsecretario de seguridad pública de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), informó que en Oaxaca ocurrió el caso de tres menores de edad que jugaban Free Fire y terminaron siendo obligados a trabajar con el crimen organizado.

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Puntos de seguridad

  1. No jugar ni chatear con desconocidos.
  2. Establecer horarios de juego.
  3. No utilizar cuentas de correo electrónico personal, sino generar nuevos para jugar.
  4. No proporcionar datos personales, telefónicos, ni bancarios.
  5. No usar micrófono ni cámara.
  6. No compartir ubicación.
  7. Reportar aquellas cuentas agresivas o sospechosas.
  8. Mantener la configuración de seguridad para los niños en los dispositivos, el que llaman “control parental”.
  9. En el caso de los menores de edad: jugar de preferencia bajo la supervisión de los adultos.
  10. Si se detectan estas conductas o algún tipo de acoso o violencia o amenaza en contra de las niñas, niños o adolescentes mientras juega, se puede reportar al 088.

Rosa Icela reiteró que no rechazan el uso de la tecnología, sino que buscan generar un uso responsable de esta, por lo que hacen un llamado a padres de familia, docentes y sociedad para poder participar en ello y cuidar a los menores de edad.

¿Qué pasó en Oaxaca?

Ricardo Mejía dijo que durante agosto de 2021, uno de los niños comenzó una amistad con un usuario, este fingió interesarse en generar una amistad y así se añadieron a redes sociales, luego le ofreció trabajo en Monterrey.

El criminal le ofrece trabajar en Monterrey para permanecer en un cerro checando frecuencias de radio y avisar si hay presencia policial, es decir, lo que se conoce como ‘halcón’. Para tal efecto, le ofrecen ocho mil pesos quincenales, ya que le gustaban mucho las armas y ganaría mucho dinero”, explica.

Posteriormente, él niño invitó a dos amigos, a quienes aceptaron, para realizar juntos el viaje tumbo a Monterrey; sin embargo, sus familiares los reportaron como desaparecidos y las autoridades consiguieron dar con ellos en la terminal ADO de Oaxaca.

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POB/KPM