La mayoría de las personas pueden ser donantes de órganos, pero muchas esperan a hacerlo después de su fallecimiento. Sin embargo, no es necesario, pues existen órganos que pueden ser donados en vida, pero no lo hacen por desconocimiento del tema.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, los órganos y tejidos que pueden ser donados en vida son: fragmento de pulmón, médula ósea, hueso, células madre, placenta, sangre, riñón, fragmento de hígado, intestino, páncreas y sangre.

Los requisitos para ser donador de órganos en vida son: ser mayor de edad, dar tu consentimiento ante un Notario Público, ser compatible con el receptor y tener un estado de salud bueno.

Te puede interesar: Hospitales en Puebla con licencia de procuración y trasplantes de órganos

Existen algunos mitos acerca de la donación de órganos después de la muerte, pero también en vida, porque no todos saben que esta práctica existe.

Mitos y realidades

El Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA) busca que los usuarios estén bien informados; te dejamos seis mitos y realidades de la donación de órganos en vida:

  •  Mito:Tengo que estar en perfecto estado de salud para poder donar un órgano”

Realidad: Siempre y cuando el órgano a donar esté sano, hay pocas enfermedades que pueden impedir la donación. Pero para donar sí es necesario realizarse estudios físicos, mentales y ser compatible con el receptor.

  • Mito: “Donar un órgano es muy costoso”

Realidad: Donar es un acto altruista y es sinónimo de "regalar". Pero sí, alguien tiene que pagar por el trasplante y será el receptor quien se haga cargo de los costos (público o privado).

  • Mito:No puedo donar porque la religión está en contra de modificar mi cuerpo”

Realidad: Religiones como la cristiana, católica, judía, budista, musulmana, etc., lo permiten, pues es un acto de bondad y solidaridad, por lo que lo dejan en manos de cada persona.

  • Mito: “La donación de órganos y tejidos en vida puede ser muy arriesgada, tanto para el donante como para el receptor”

Realidad: Hacer una cirugía mayor, como la que requiere un trasplante, puede representar un peligro; sin embargo, está comprobado que, al hacerlo con un experto, se pueden evitar complicaciones mayores.

  • Mito: “Donar órganos en vida me representará problemas de salud”

Realidad: Los centros de trasplantes hacen seguimientos a los donantes vivos, por lo que, si algún problema llegara a presentarse, sería después de muchos años y ellos podrían atenderlo.

Este tipo de órganos son fragmentos u órganos par, por lo que es posible donarlos sin poner en riesgo su vida.

  • Mito: “Solo puedo donarlos a mis familiares”

Realidad: Para donar órganos o tejidos no es necesario tener una relación de parentesco; pero uno de los requisitos es ser compatible.

 

__

POB/PCL