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Las secuelas que deja la COVID-19 en las personas que la padecen no solo se limita a lo físico. Distintas investigaciones realizadas a nivel mundial señalan una serie de episodios de ansiedad, trastornos del sueño, depresión y falta de concentración en quienes se han contagiado.

Al igual que los efectos físicos, dichas secuelas emocionales permanecen por meses; a esto se le ha llamado: Long COVID, COVID prolongado o síndrome post-COVID.

Incluso, este término fue incluido en la Clasificación Internacional de Enfermedades en diciembre de 2020 por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Un estudio realizado por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y citado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señala que se han detectado hasta 201 síntomas que pueden indicar Long COVID entre estos: respiratorios, otorrinolaringológicos, psicológicos, dermatológicos, cardiovasculares, digestivos, oftalmológicos y neurológicos.

De las afectaciones psicológicas, menciona el estudio, hay cuatro más frecuentes:

  • Ansiedad (siete de cada diez lo presentan)
  • Depresión (cinco de cada diez lo presentan)
  • Bajo estado de ánimo (ocho de cada diez lo presentan)
  • Ataques de pánico (tres de cada diez lo presentan)

Estas, también se combinan con algunas afectaciones neurológicas como:

  • Vértigo o inestabilidad (cinco de cada diez lo presentan)
  • Temblores (cuatro de cada 10 lo presentan)
  • Convulsiones (uno de cada diez lo presentan)
  • Desorientación (cuatro de cada diez lo presentan)
  • Dolores de cabeza (ocho de cada diez lo presentan)
  • Fallos de la memoria (siete de cada diez lo presentan)
  • Falta de concentración (siete de cada diez lo presentan)
  • Hormigueos (seis de cada siete lo presentan)
  • Mareos (siete de cada diez lo presentan)

La SEMG asegura que estos efectos pueden aparecer incluso después de dar negativo, sin importan edad ni sexo del paciente.

Vivir la depresión y ansiedad a raíz de la COVID

Los resultados de SEMG muestran que las secuelas suelen aparecer con mayor recurrencia en personas que tuvieron síntomas graves, que experimentaron una hospitalización o que tuvieron un cuidado intensivo. Por lo tanto, son más propensos a desarrollar un estrés postraumático.

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Uno de los indicadores del estrés postraumático puede traducirse en pesadillas, por ejemplo.

(Foto: Cottonbro/Pexels)

Delfy Flores, de 49 años, dio positivo a COVID-19 en noviembre de 2020. A casi un año de su diagnóstico, contó a Poblanerías.com que, el miedo a la muerte y las pesadillas son algo que aún la mantiene intranquila.

Durante el COVID, el sueño me atrapaba de una forma impresionante, me daba mucho sueño que me ocasionaba pesadillas, donde caía en un hoyo negro, un abismo sin fondo. (...) Era caer y caer, pero nunca verle el fin y no me podía despertar”, cuenta.

Sus pesadillas eran tan fuertes que le daba miedo dormir, hasta el punto que pedía que, si se dormía, la despertaran a los 30 minutos.

Al igual que ella, Luz Flores, de 60 años comentó a este medio que, a raíz del contagio que experimentó en enero de 2021, ha tenido sueños donde siente mucho miedo y se siente deprimida. En ocasiones, despierta asustada y acalorada.

Como se ha mencionado, los efectos de COVID-prolongado se relacionan con afectaciones neurológicas, afectado la capacidad de concentración y fallo de la memoria.

Luis Enrique Sánchez, de 70 años, se contagio de COVID-19 en diciembre de 2020. Su caso es diferente al de Delfy y Luz pues él no experimentó –durante el tiempo de la enfermedad– trastornos del sueño, ni episodios de depresión o ansiedad.

Sin embargo, después de haber dado negativo, se ha sentido “mentalmente desorganizado”.

No atino a organizar mi trabajo y tengo una necesidad permanente de estar descansando, lo que asocio mucho con depresión. No estoy ansioso, pero sí estoy reducido anímicamente al 20 o 30 por ciento en mi capacidad para trabajar. Intento hacer muchas cosas y no las puedo hacer”.

Otro paciente que tuvo COVID, entrevistado por Poblanerías.com es Carlos García, de 66 años, quien aseguró no sentir miedo cuando fue diagnosticado con COVID-19 en enero de 2021.

No obstante, los síntomas que mostró en el tiempo de recuperación se asocian con la ansiedad, pues a él lo que más le preocupaba era no poder trabajar y conseguir dinero para pagar sus deudas.

(Foto: Ron Lach/Pexels)

A nueve meses de haberse contagiado, comenta no sentir afectaciones psicológicas, sin embargo, ha notado que su ánimo y energía han disminuido ligeramente.

Los testimonios presentados tienen algo en común: van para el año de haberse enfermado. En contraste, Maribel Murillo, de 47 años, se contagió hace un mes.

Pese al corto tiempo, Maribel también ha experimentado intranquilidad, miedo y tener ataques de ansiedad desde que supo que tenía COVID-19.

No hay diagnósticos claros ni reconocimiento de los síntomas

En entrevista con Poblanerías.com el doctor José Antonio Aguilar Domínguez, director del Centro Estatal de Salud Mental de Puebla, señala que la pandemia, al ser un evento estresante, puede desencadenar eventos emocionales, potenciando episodios de ansiedad.

Sin embargo, en México y en Puebla no existen protocolos claros de atención para los pacientes con secuelas de la enfermedad. Por ahora, no se tienen estadísticas al día sobre personas que sufren COVID prolongado, de acuerdo con lo declarado por el doctor Aguilar Domínguez.

En Puebla, dijo, el seguimiento disponible está relacionado con los síntomas físicos que deja el long COVID. No obstante, la Secretaría de Salud cuenta con áreas de atención de salud mental como los Hospitales Generales y el Centro Estatal de Salud Mental Psiquiátrico, donde los pacientes pueden acudir a solicitar la atención necesaria.

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(Foto: Ron Lach/Pexels)

José Antonio Aguilar explicó que la red de hospitales públicos brindan la atención física que requiera el paciente en su momento; pero, si en algún momento se presentan síntomas de ansiedad, preocupación o estado de ánimo, los Centros de Salud tienen personal que atienden dichos casos.

Parte de las recomendaciones, como tomar tus medicamentos, acudir a tus citas, etc., también hay participación de las áreas de psicología, donde se les invitan a que acudan a una valoración”, explica.

Si presentas alguno de los síntomas, es importante acudir a un médico especialista en salud mental y llevar a cabo un tratamiento, pues no es normal sentirse de esa forma.

Con asistencia de: Lizeth Flores Jácome para la realización de entrevistas a pacientes.

 

 

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POB/LFJ